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Edad del bebé

Celebración y planificación

¡Felicitaciones! ¡Estás esperando un bebé! Huggies quiere ayudarte en todo. Tenemos muchísimos artículos y videos sobre todos los temas: desde nombres de bebé, hasta consejos para planificar tu baby shower y mucho más para que puedas celebrar cada instante de este período tan importante.

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Pon a papá al mando. Él puede manejarlo.

Las primeras semanas con tu recién nacido imponen respeto, ¡sin mencionar que son agotadoras! ¿Cómo puedo asegurarme de que estás lista para las exigencias de tu bebé? ¡Pide ayuda a papá siempre que puedas! Considera estas primeras semanas el inicio de una duradera asociación parental.

Tu representante en el hospital

Tu estadía en el hospital es el momento para que tú y tu bebé comiencen su vida sintiéndose sanos y descansados. Papá puede ayudar estableciendo una política de visita que te resulte conveniente. Como descubrieron la madre primeriza Carla y su esposo Rob, los amigos y familiares están tan contentos de ver al nuevo miembro de la familia que se olvidan del tiempo de recuperación de la madre.

"Tuve un largo trabajo de parto y un parto extenuante", recuerda Carla. "El primer día tuvimos un montón de visitas que se quedaron mucho tiempo. Fue abrumador. Rob vio cuán exhausta estaba. Esa noche, llamó a nuestros amigos y les explicó amablemente que no íbamos a recibir más visitas en el hospital. Después de eso, sólo mi mamá y mi hermana se quedaron con nosotros y yo pude descansar".

El papá también puede ser tu representante ante las enfermeras y el personal para asegurarte de que tus necesidades médicas se satisfagan. Esto es especialmente importante si tienes una cesárea o una episiotomía importante, por ejemplo. Él puede asistirte al asegurarse de que los medicamentos se administren a tiempo y de que estés cómoda.

Antes de salir para el hospital, ¡asegúrate que el papá tenga una lista de contactos para llamar y darles la buena noticia!

Tu aliado en casa

Estarás muy ocupada durante las primeras semanas en casa. ¡No te sorprendas si sientes que has perdido la capacidad de hacer varias cosas a la vez! (¡No te preocupes, es temporario!) El papá puede ayudar mucho. La clave es pedirle su asistencia, es posible que no piense en todas las cosas que tú piensas. Ten en cuenta la mejor manera de pedir su ayuda durante esta nueva aventura.

Quizás él pueda ocuparse de pedir las citas con el médico, comprar alimentos, pagar las cuentas y demás. Si el clima es agradable puede salir a despejarse con el bebé mientras tú tomas una ducha relajante.

El papá también puede manejar los horarios de las visitas, para asegurarse de que no te invadan. Si tu teléfono suena sin parar, permite que sea él quien les cuente a los que llamen cómo están todos.

Las nuevas madres necesitan descansar mucho. Dormir ocho horas seguidas va a ser imposible por un tiempo, así que duerme mientras el bebé duerme durante el día. Como descubrieron Isaiah y Jasmine, descansar no es siempre el instinto de la madre.

"Jasmine no dormía la suficiente durante la noche," explica Isaiah. "Pero cuando nuestro bebé dormía durante en día, en lugar de descansar, Jasmine quería poner ropa en la lavadora o escribir cartas de agradecimiento u otras cosas. Le recordé que yo podía ocuparme de las tareas de la casa y que su lista de tareas pendientes podía esperar, que su descanso era prioritario".

"Comencé a llamarlo 'La Autoridad'", dice Jasmine y se ríe. "Y tenía mucha razón. Cuando el bebé se dormía, me acomodaba la almohada y me mandaba a dormir. Era una dulzura."

Un cuidador cuidadoso

Cambiar el pañal de un recién nacido, ocuparse del cordón umbilical, bañar ese cuerpo pequeñito son tareas muy delicadas. ¿Puedes dejar a este ser tan pequeño en manos de tu esposo? (Después de todo es el mismo hombre que es un atleta los fines de semana y que ha tirado paredes abajo durante las remodelaciones.) ¡Por supuesto que sí! La paternidad revela una nueva faceta de tu pareja.

Sé comprensiva si está un poco nervioso al ocuparse del pequeño recién nacido, con su cuello inestable y brazos que se mueven sin control. (Es probable que tú tengas alguna experiencia en cuidar bebés, pero ¿y él?) Resuélvanlo juntos, tengan paciencia y recuerden que están juntos en este proceso.

Tu pareja agradecerá que otra persona que no seas tú le indique cómo hacer las cosas, como descubrió Cheryl. "Mi esposo, Jeff, no tenía ninguna experiencia con bebés cuando nació Madeline, nuestra primera hija", explica Cheryl. "Pero Jeff adora a mi hermano, que es padre de cuatro hijos y se ocupa de ellos. Cuando Madeline tenía 3 semanas, coordinamos para que ellos dos pasen un día ocupándose de Maddy en nuestra casa. Entre partidos de fútbol en televisión, mi hermano compartió algunas técnicas expertas para cambiar pañales y luego él y Jeff la bañaron. La confianza de Jeff aumentó muchísimo. Creo que es más fácil aprender algunas cosas de un amigo".

Amo y señor de las tareas del hogar.

Las tareas del hogar son un área que requiere flexibilidad cuando tienes un recién nacido. Durante las primeras semanas es posible que estés demasiado ocupada o demasiado cansada para hacer las tareas más sencillas. Pídele al papá que se ocupe de estas tareas, incluso si no las hace a la perfección.

Si tu pareja siempre se ha ocupado de muchas tareas, desde pasar la aspiradora, hasta cocinar, ¡eres afortunada! Es probable que esté dispuesto a ocuparse de la mayoría de las cosas hasta que tú recuperes la resistencia. Si tenías un servicio de mucama antes de tener el bebé, consérvalo. Es una solución inteligente que les dará más tiempo para fortalecer su vínculo con el bebé.

Y préstale atención al consejo de Laura, una joven madre de tres hijos: "Si un amigo o familiar ofrece ordenarte un poco la casa, deja de lado el orgullo y responde, 'Sí, por favor.'"

El consejo más práctico puede ser dejar de lado las expectativas y estar dispuestos a probar un nuevo plan. Olvídate de planchar y usa la ropa sin planchar por un tiempo. Contrata a tu adolescente preferido para que te corte el pasto. Y está dispuesta a pasar por alto los detalles. Sinceramente, ¿a quién le importa tener un poco de pelusa cuando puedes mirar esos ojos azules?

Comidas a las 4 a.m.

El modo en que tú y tu esposo manejen la alimentación de tu bebé depende de varios factores. Si tu bebé sólo toma el pecho, obviamente deberás estar en persona hasta que puedas comenzar a extraer y almacenar leche materna. (Para la mayoría de las madres, usar la bomba de extracción no es sencillo hasta que la rutina de alimentación está bien definida, lo que demora al menos algunas semanas). Si estás dando de mamar, el papá puede especializarse en eructos, haciendo que el bebé expulse las burbujas de aire.

Si estás usando fórmula o leche materna en biberón, el papá y tú pueden turnarse para realizar la rutina de alimentación. Él disfrutará la intimidad de darle el biberón al bebé. Asegúrate de que ambos se conviertan en expertos en preparar los biberones rápidamente.

¿Y qué hay de las tristemente célebres comidas a las 4 a.m.? Sea como fuere que las manejes, tiene que ser una manera que te resulte práctica, no es necesario que hagas lo mismo que tus amigas. Considera a Gina y Mark: Gina tuvo una licencia por maternidad de tres meses mientras Mark tenía un trabajo exigente.

"No tenía sentido que los dos nos despertásemos en medio de la noche", explica Gina. "Yo estaba amamantando al bebé, por lo que era la única que podía alimentarlo. Todas las noches, le daba de comer aproximadamente a las 8:00, se la daba a Mark y me iba a dormir. Sabía que estaba en buenas manos, y si lloraba, Mark podría manejarlo. Así que dormía plácidamente hasta la medianoche, cuando Mark me despertaba para darle de comer otra vez y yo me hacía cargo del turno de la noche. De esta manera, los dos dormíamos bien durante la noche."

Un nuevo bebé es uno de los cambios más drásticos e importantes que experimentarás con tu pareja. ¡También es el más feliz! Lo primordial es involucrar al papá siempre que puedas. ¡Son un equipo!

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Destete: seno a mamadera a chupete

"La campaña 'Dar de mamar es lo mejor' (Breast is Best) ha tenido un éxito sorprendente y nunca hubo más cantidad de mamás amamantando a sus bebés", afirma el Dr. Daniel Brennan del Hospital Infantil Santa Barbara Cottage. "Los bebés se benefician de recibir anticuerpos que ayudan a luchar contra los gérmenes de la leche de mamá, de manera que incluso el amamantamiento de 'tiempo parcial' puede ser beneficioso".

Conociendo todas las ventajas que el amamantamiento puede conllevar, puede que sea aún más difícil romper el lazo. Pero anímate. "El destete es una parte natural de una relación de amamantamiento", afirma Stacey H. Rubin, MN, APRN, IBCLC. "El destete es un proceso que comienza cuando un bebé empieza a comer alimentos sólidos que complementan la leche materna en la dieta del bebé".

Separarse del amamantamiento

Hacer un plan para el destete varía de un bebé a otro. La respuesta simple del Dr. Brennan es: "Amamanta todo lo que puedas". ¿Buscas un cronograma más definido? De acuerdo con el Hospital Infantil UCSF, la regla es que si amamantas por más de nueve meses, pasa directo a un vaso; si amamantas menos de eso o no amamantas, cambia a una mamadera antes que a un vaso.

¿Lista para despedirte del amamantamiento? El Dr. Brennan comparte: "Mi experiencia es que la mayoría de los bebés se destetan a sí mismos a lo largo del tiempo, dado que aumenta su interés en los alimentos sólidos. Generalmente, recomiendo que una mamá que necesite destetar antes de que su bebé comience el destete por sí solo debe intentar eliminar un amamantamiento a la vez, tomar su horario de amamantamiento menos preferido y ofrecer al bebé una mamadera o alimentos sólidos".

Recuerda que la palabra clave en el destete es gradual; hacerlo a un ritmo que sea lo menos perjudicial posible y lo más beneficioso emocionalmente para ti y tu bebé hará que, en última instancia, tengas mayor éxito al reducir la dependencia del amamantamiento.

Adiós chupete

El debate sobre el chupete está claramente definido. Algunos dicen que los chupetes se deben evitar a toda costa, mientras otros celebran su capacidad para tranquilizar. Si tú eres uno de los padres que decidió atarse al chupete, saber cuándo terminar eventualmente el uso del chupete debe ser parte del plan.

Los expertos afirman que los chupetes que se usan con niños mayores de determinada edad pueden demorar el desarrollo del habla e interferir con la alineación de los dientes. Pero, con equilibrio entre el tiempo con y sin chupete, la decisión de usar un chupete es de los padres.

Cuando los bebés que adoran el chupete alcanzan el año, la forma ideal de romper el lazo con el chupete es sincronizarlo con un mayor uso de un vaso, pero todos los niños pequeños son diferentes. Si puedes apuntar a deshacerte del chupete alrededor del año, y antes de los cuatro años, es posible que evites cualquier problema de desarrollo dental, lo cual puede suceder alrededor de los cinco años si el chupete todavía está en juego.

¿Es más fácil decirlo que hacerlo? Si alguna vez conociste a un niño pequeño que adore a su chupete, sabrás que hará falta más que un plan para separarlo del chupete. Un método exitoso ha sido limitar el chupete a la hora de dormir, o sólo a determinados lugares, como la cuna. Eventualmente, la dependencia del chupete será algo del pasado, si tienes suerte. Es posible que los padres de niños pequeños a quienes se les dificulta despedirse del chupete tengan que ser creativos, desde que llegue el "hada del chupete" y se lleve el chupete una noche y deje un premio, hasta recompensar a su pequeño cada vez que se anime a salir sin uno.

Despido de la mamadera

Ya sea que decidas saltear la mamadera al destetar o realizar una lenta transición de la mamadera al vaso, despedirse de la mamadera es más difícil para unos niños pequeños que para otros. Quitarle la mamadera a tu princesa es importante porque, si esto se demora, afecta negativamente la salud de los dientes, interfiere con la ingesta de otros alimentos y puede afectar sus hábitos alimenticios durante estos años de crecimiento vitales.

De acuerdo con el Hospital Infantil UCSF, un bebé está listo para un vaso cuando puede sentarse por sí solo, comer con una cuchara, tiene una rutina durante las comidas y muestra interés en los alimentos sólidos. Esto se puede producir a los seis meses o entre los 12 y los 18 meses, según qué método elija. Ya sea que elija el camino directo desde el amamantamiento o elija pasar del seno a la mamadera, el objetivo es que su chiquito beba de un vaso.

El proceso de dejar el seno, el chupete o la mamadera es una evolución tanto emocional como del desarrollo. Recuerde dar pequeños pasos al enseñarle a su hijo acerca de la próxima etapa de su crecimiento; no hace falta que ni el bebé ni los padres se apresuren. Incluso cuando el proceso de dejar es difícil, lo ayuda a crecer para ser un niño pequeño más independiente. Antes de que lo sepa, ¡estará pasando al siguiente emocionante hito!

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Tire las galletas. Es el momento de masticar cosas saludables.

Para el momento en el cual un niño cumple uno o dos años, probablemente esté bastante preparado para explorar el mundo. Esto significa caminar por primera vez, mostrar nuevos sentimientos y emociones o diversificarse a la hora de las comidas.

Como las preferencias por los alimentos se establecen tempranamente, éste es un excelente momento para aprovecharse de ese sentido de "exploración", presentándole a tu hijo una amplia variedad de opciones de refrigerios, comidas y bebidas. Para asegurarte de que tu hijo come una dieta equilibrada y saludable, comienza por aplicar las mismas pautas básicas que utilizas para tu propia alimentación saludable a las comidas y los refrigerios de tu hijo.

Específicamente, esto significa comer panes, cereales, arroz y pastas; frutas y verduras; productos lácteos; carne, pescado, pollo y fuentes de proteínas vegetarianas, como porotos y legumbres; y formas de grasa saludables de manera equilibrada.

La panera. En la categoría del pan y los cereales, busca alimentos que quepan en la mano de tu hijo (también conocidos como comidas para picar), y que son lo suficientemente blandos para que los coman sin riesgo de asfixiarse. Algunos buenos ejemplos incluyen las pastas de trigo entero, las galletas blandas de trigo entero, las rosquillas o el pan de trigo entero, el cereal cocido para el desayuno, como la avena o el arroz cocido.

El cesto para hortalizas. En lo que respecta a las verduras, las verduras cocidas suelen ser más seguras para los niños que las verduras crudas porque son más blandas. Puedes preparar verduras enlatadas, congeladas o frescas. Intenta alimentar a tu hijo con tantos colores diferentes como sea posible, un concepto fomentado por la campaña 5 por día. Esto significa elegir alimentos de los cinco colores: amarillo/naranja, rojo, azul/púrpura, verde y blanco. Algunos ejemplos incluyen batata y maíz en la categoría amarillo/naranja, remolacha en la categoría rojo, berenjena en la categoría azul/púrpura, porotos verdes o arvejas en la categoría verde y coliflor en la categoría blanco.

La frutera. La mayoría de los niños pequeños aman las frutas y aquí las posibilidades son infinitas, según la estación y/o lo que está disponible en el supermercado. Si tienes tiempo para cortar y preparar las frutas frescas, prueba las frutillas, los melones, la piña o las uvas cortadas. Si compras frutas empaquetadas, prueba las porciones individuales de salsa de manzana, que ahora están disponibles en una amplia variedad de sabores. A la mayoría de los niños les encanta la sandía en los cálidos días del verano cuando tienen sed, el 100% de los jugos de fruta son una buena opción. Sé consciente de no permitir que tu hijo se llene de jugo, y recuerda que la fruta entera es una mejor opción nutricional que el jugo.

La caja de productos lácteos. Los productos lácteos son una buena fuente de calcio y los niños de 1 a 3 años necesitan 500 mg de calcio por día, según la Asociación Médica Estadounidense. Las buenas opciones incluyen el queso, el yogurt, la leche o incluso el queso de campo. Muchos tipos de queso y yogurt ahora están disponibles en porciones individuales, ya sea bastoncitos de queso o botellitas de yogurt. Aunque éstos pueden costar más que comprar grandes recipientes del producto, ¡la táctica con frecuencia puede trabajar a tu favor! Otras fuentes de calcio no lácteas aptas para niños incluyen el tofu, el salmón o las bebidas fortificadas con calcio, como el jugo de naranja.

Opciones de proteínas. Las buenas fuentes de proteínas para los niños incluyen la carne magra, el pollo, el pavo, el pescado, los huevos, el tofu o los porotos cocidos. Si tu hijo parece asustado de los porotos o las lentejas, intenta prepararlas en sopa o chile. Aunque el pancho ocasional o el sándwich de mortadela probablemente no lastimarán a tu hijo, haz todo lo posible para mantenerte alejada de los alimentos con preservantes adicionales, sal o químicos.

Todo sobre la grasa. Hasta los dos años, los niños necesitan mucha grasa en su dieta para asegurar el desarrollo adecuado del cerebro. (Esto explica por qué aproximadamente la mitad de las calorías de la leche materna y maternizada vienen de la grasa.) Hasta los dos años, los niños necesitan aproximadamente el 30 por ciento de las calorías de la grasa, según la Asociación Médica Estadounidense. Esto puede significar un cambio de leche entera a leche descremada, la preparación de cortes de carne o pollo más magros, o la cocción de los alimentos al vapor, al horno o a la parrilla.

El frasco de galletas. Los dulces ocasionales están bien, pero si tu hijo come golosinas, galletas o postres habitualmente, esto puede obstaculizar su gusto de alimentos más sanos.

Si tienes dudas con respecto a la nutrición de tu hijo, asegúrate de consultar al pediatra o a otro profesional médico para obtener un asesoramiento experto.

De: Barbara C. Bourassa

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Respaldo de brazos y espalda. Antes de amamantar, asegúrate de estar sentada cómodamente y de que tu espalda, tus pies y tus brazos tengan buen respaldo. Usa un cojín para amamantar u otra almohada firme y gruesa para ayudar a soportar el peso del bebé. Al principio, parecerá muy liviano, pero después de 20 minutos ¡se sentirá mucho más pesado!

Respaldo de brazos y espalda. Antes de amamantar, asegúrate de estar sentada cómodamente y de que tu espalda, tus pies y tus brazos tengan buen respaldo. Usa un cojín para amamantar u otra almohada firme y gruesa para ayudar a soportar el peso del bebé. Al principio, parecerá muy liviano, pero después de 20 minutos ¡se sentirá mucho más pesado!

Haz el emparedado de pezón. Comprime toda la parte oscura de tu pezón con el pulgar en la parte de arriba y los dedos debajo. Hazle cosquillas al bebé en la boca con tu pezón para que su boca se abra por reflejo y, luego, pon todo el emparedado de pezón lo más dentro de su boca que puedas. El objetivo es poner la parte “rociadora” de tu pezón en la parte trasera de su lengua. Sabrás que estás bien ubicada cuando la boca del bebé se selle fuertemente alrededor de casi toda la parte oscura de tu pezón.

Tómate tu tiempo. Las primeras semanas no puedes amamantar con demasiada frecuencia ni durante demasiado tiempo. Deja que tu bebé se alimente cuando lo desea y durante el tiempo que desee de cada lado. Un recién nacido puede necesitar hasta 30 minutos por lado para satisfacerse y, probablemente, necesite alimentarse cada una a tres horas. Una vez que tu bebé y tú se acostumbren, las comidas comenzarán a acelerarse y separarse naturalmente.

Cuenta pañales. No hay una forma simple de saber, exactamente, cuánta leche bebe un bebé que es amamantado, pero sabrás que tu bebé está bebiendo suficiente si ves que su mandíbula se mueve y lo escuchas tragar; si produce, al menos, seis pañales mojados cada 24 horas; y si está ganando peso a un ritmo de, al menos, media onza por día.

Sandy y Marcie Jones son las autoras de Great Expectations: Baby’s First Year (Grandes expectativas: el primer año del bebé). Pide tu copia a Barnes & Noble.    

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Refrigerios saludables que los pequeños adoran

Odio ser el policía de la comida en mi casa. Ahora que mi pequeño opina sobre comida, la batalla sobre los refrigerios ha comenzado. Yo ofrezco manzanas, pero él quiere papas fritas. Sugiero agua, él quiere jugo. Preparo una mezcla sabrosa de almendras, pasas de uva y arándanos, y él quiere comer la mezcla Chex. ¡Es desgastante!

Según la nutricionista matriculada, Jennifer Haas, Maestría en Ciencias., Nutricionista Matriculada de Nova Medical & Urgent Care Center, Inc., la práctica de atención primaria más grande de Loudoun County, Virginia, los refrigerios son esenciales para mantener activo el metabolismo de tu pequeño durante todo el día. Esto garantizará que el cuerpo de tu hijo esté quemando calorías constantemente, lo cual es un componente importante del manejo del peso.

"Si tu hijo tiene hambre, permite que coma. Enséñale a escuchar a su cuerpo. Al hacerlo, también le enseñarás a controlar las porciones. Como padre, tú eres una de las mayores influencias en el comportamiento alimenticio de tu hijo", dice la Sra. Haas, quien observa que lo que los niños aprenden durante la niñez y lo que ven que sus padres hacen lo conservarán en sus vidas adultas. "Al enseñarles a comer refrigerios saludables ahora, puedes darles las herramientas para que tomen decisiones importantes sobre su alimentación posteriormente en la vida".

La Sra. Hass ofrece estas sugerencias para refrigerios saludables:

  • En lugar de darles galletas para niños, prueba con pedazos de queso y galletas con granos de trigo enteros.
  • En lugar de papas fritas, dales pochoclo de microondas (sin manteca) o tortilla con salsa común o salsa de porotos.
  • En lugar de refrigerios de frutas, prueba con una barra de frutas congelada.
  • En lugar de bebidas de fruta azucaradas, prueba con licuados de frutas nutritivos.
  • En lugar de cereales azucarados, intenta con tostadas con canela y granos de trigo enteros o bollos de granos de trigo enteros con mantequilla de maní.
  • En lugar de barritas, dales a los niños un pequeño tazón de Trail mix (ten cuidado con la porción).
  • En lugar de helado, prueba con yogur de vainilla con bajo contenido de grasa con miel, frutas y muesli de avena.

Otros refrigerios saludables y fabulosos para los niños incluyen:

  • Pedacitos de manzana con canela o mantequilla de maní.
  • Vegetales frescos, como zanahorias o tomates cherry, con aderezos de bajo contenido graso.
  • Queso en hebras.
  • Huevos duros hervidos
  • Minipizzas
  • Minisándwiches, como jamón y queso o mantequilla de maní y mermelada.

La Sra. Haas también advierte que siempre se debe preguntar al niño lo que quiere. Si se trata de un producto que no es completamente saludable, enséñale a tu hijo a controlar las porciones y acompaña el producto no saludable con un producto saludable. Por ejemplo, si tu hija quiere helado, dale una porción más pequeña y acompáñala con frutas frescas. Además, el hecho de incluir al niño en la preparación de los alimentos, hará que se interese en lo que está comiendo, en última instancia, enseñándole a elegir alimentos más sanos. Además, asegúrate de llevar refrigerios si vas a estar fuera de casa todo el día. De esta manera, ni tú ni tu hijo se sentirán tentados de detenerse y comprar algo alto en calorías y con gran contenido de grasas.

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Domando el dolor de dientes

El primer diente es un hito enorme y extremadamente emocionante —para mamá y papá. Pero para el bebé, no es exactamente divertido. Incluso los pequeños dientes que atraviesan sus encías pueden provocar dolor, de manera que es lógico que pueda estar de mal humor (y, tal vez, gritar un poco).

Mantenlo entretenido

Haz que tu chiquito se olvide del dolor. Llévalo a un lugar nuevo —como el zoológico o una clase de música. Léele un fantástico libro de cartón de bebés colorido o sólo llévalo a explorar al parque.

Asegúrate de que esté descansando bien

Un bebé que siente dolor sólo estará más molesto si no está durmiendo bien. Si no puede dormir bien debido al dolor, puede que sea hora de intentar algunos tratamientos médicos.

Tratamientos medicinales

Antes de intentar darle medicamentos a tu bebé (naturales o convencionales), habla con su pediatra acerca de tus opciones que, por lo general, incluyen algunas como las siguientes:

  • Tabletas de dentición homeopáticas: Ten en cuenta que la mayoría contiene pequeñas cantidades de azúcar, de manera que es importante limpiarle las encías a tu bebé.
  • Baby Advil, MOTRIN o TYLENOL: Puede que esta sea la mejor forma de ayudar a tu bebé a que descanse un poco si el dolor de la dentición lo mantiene despierto. Guarda este tipo de medicina para cuando el dolor impide que tu bebé realice sus actividades regulares porque no quieres darle demasiados medicamentos de venta libre a tu bebé (siempre pregúntale a tu proveedor de atención médica antes de darle cualquier medicamento).
  • Gel de dentición: Yo probé algo como Baby Orajel con mi hijo cuando atravesaba el período de dentición y no pareció ayudarlo, pero con tu bebé podría ser diferente. Recuerda que los geles de dentición provocan muchísima saliva adicional, así que debes estar preparada con una toalla o el mentón de tu bebé se puede irritar debido al exceso de humedad.

Nunca le pongas alcohol en las encías a tu bebé. Este es un remedio antiguo, es cierto, pero cuando esto era común, no teníamos idea de cuán malo era el alcohol. El alcohol en cualquier forma nunca es seguro para tu bebé.

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Consumidores selectivos

La guerra diaria

La mera presencia de las arvejas produce un concurso de gritos de parte de Abbie, la hija de cinco años de Ann, que de lo contrario se comporta bien.

"Lo he intentado todo para que coma por lo menos un bocado. Hay sólo algunas pocas cosas que le gustan y no son muy nutritivas", dice Ann.

Ésta es una escena demasiado familiar. En algún momento de nuestras vidas, probablemente todos hayamos sido consumidores selectivos — negándonos a comer nada más que tostadas para el desayuno, el almuerzo y la cena. Eso frustraba a nuestros padres. ¿Cómo íbamos a obtener todos los minerales y las vitaminas que necesitaban nuestros cuerpos en crecimiento?

Entonces, ¿qué hace el padre de un niño que aún no comenzó la escuela y se niega a comer frutas o verduras afirmando que el único alimento que no es "grotesco" son los sándwiches de mantequilla de maní? ¿Se los fuerza o soborna para que terminen lo que tienen en el plato? ¿Cómo se evita una pelea por alimentos con un niño de cinco años?

La mayoría de los expertos están de acuerdo en que no vale la pena desplegar la artillería para lograr que tus hijos coman lo que crees que deberían comer. Aquí tienes algunos consejos para mantener la paz en la mesa a la hora de la comida.

Permite que tu hijo te vea comiendo alimentos saludables

Jeffrey Hampl, un dietista matriculado y orador de la Asociación Dietética Estadounidense, cree que la solución es que los padres mantengan los alimentos "no deseados" fuera de la casa en primer lugar.

"Practica lo que dices y establece un buen ejemplo en lo que respecta a las comidas saludables", recomienda.

Admite que está bien que a tu hijo no le guste algo

La espinaca no les gusta a todos, incluidos los adultos. Pero necesitas encontrar un equivalente nutritivo que tu hijo desee comer. "Los padres están en la posición adecuada para comprar y preparar comidas saludables. Si tu hijo no quiere comer, respeta esa opción, pero no les presentes la comida chatarra como una alternativa", dice Hampl, que también es profesor asistente en el Departamento de Nutrición de la Universidad del Estado de Arizona.

Cumplir con los requisitos nutricionales es más fácil para los niños de lo que muchos padres creen. Si no comen verduras, las frutas tienen una cantidad similar de fibras y vitaminas. Si no toman leche, ofréceles yogurt, queso o brócoli.

Continúa introduciendo alimentos nuevos

Coloca porciones de uno o dos bocados del alimento nuevo en el plato de tu hijo, junto con alimentos más familiares, en cada comida. No hagas comentarios acerca de si comen el nuevo alimento o no. Después de varios intentos, es posible que el alimento no les resulte tan nuevo y decidan probarlo.

"Yo alentaría suavemente a tu hijo a probar algo en lugar de pelear por ello. Si no quiere, que así sea. A medida que crezcan, desarrollarán sus propios gustos. Los gustos cambian con el paso del tiempo", afirma Lawrence Balter, psicólogo infantil, profesor de psicología aplicada en la Universidad de Nueva York University y editor de Parenthood in America: An Encyclopedia (La paternidad en los Estados Unidos: una enciclopedia).

No lo fuerces

No fuerces a tu hijo a terminar su plato, estará allí sentado seis horas más tarde.

"Los padres no deben obligar a sus hijos a terminar lo que tienen en el plato. El tiempo en la mesa depende de la edad y las circunstancias: los niños que recién comienzan a caminar pueden comer en un minuto y luego irse a correr y jugar. No es buena idea crear luchas de poder a la hora de comer. Si un niño realmente no quiere comer algo, no tiene sentido crear un gran alboroto al respecto. Si no tiene hambre ahora, pero desea comer en un momento inconveniente más tarde, dale algo rápido y nutritivo", enuncia Balter.

Si te preocupa el hecho de que tus hijos no estén obteniendo los nutrientes necesarios, en su mayor parte no tienes que preocuparte. "La 'preferencia por un solo alimento' suele durar de 10 días a dos semanas. Realiza un seguimiento de lo que come tu hijo durante algunas semanas y probablemente verás que no le falta ningún nutriente a largo plazo", asegura Hampl.

"Nadie sabe realmente por qué se limitan algunos niños. Por lo general, suele pasar con los niños en edad preescolar. Una razón probable es que les guste la monotonía porque es reconfortante", opina Balter.

Descarte cualquier problema médico

El hecho de que sea un consumidor selectivo cuando es pequeño no implica que el niño deba desarrollar trastornos alimenticios como bulimia y anorexia más adelante. "Casi todos los niños tienen etapas de consumidores selectivos. Es una parte normal del desarrollo", afirma Hampl.

Pero los padres deben prestar atención a algunos signos de advertencia de que los hábitos alimenticios de un niño son peligrosos. Si un niño no es activo física o socialmente o si no come nada en absoluto, los padres deben preocuparse. Confía en tus instintos. Y realiza controles regulares con un médico para asegurarte de que tu hijo esté creciendo con normalidad.

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Los primeros sabores pueden durar una vida

Investigadores del Monell Chemical Senses Center de Philadelphia informan que las experiencias de alimentación durante los primeros siete meses de vida pueden contribuir a determinar los alimentos que gustarán y no gustarán.

"Esta investigación puede ayudarnos a entender los factores tempranos relacionados con las preferencias alimentarias de los humanos y la elección dietaria, un área con muchas repercusiones importantes en la salud. Podemos explorar estas influencias tempranas sistemáticamente estudiando bebés que son amamantados, así como bebés cuyos padres decidieron alimentarlos con leche maternizada", explica la autora principal del estudio, Julie Mennella, PhD.

Como parte de un programa de investigación que tiene el objetivo de comprender la base subyacente de las diferencias alimentarias individuales, los investigadores de Monell compararon las preferencias de sabor de los bebés alimentados con mamadera con dos tipos diferentes de leche maternizada para bebés disponibles comercialmente. Una era leche maternizada estándar hecha a base de leche.

La segunda leche maternizada se llama hidrolizado de proteínas porque las proteínas son "digeridas previamente" para ayudar a los bebés a absorberlas con mayor facilidad. Las dos leches son similares en cuanto a nutrición, pero tienen una marcada diferencia respecto del sabor: Las leches maternizadas hechas a base de leche se describen como insípidas y parecidas el cereal, mientras que las hidrolizadas saben muy mal para la mayoría de los adultos —amargas y agrias con un regusto horrible.

En el estudio, publicado en la edición de abril de 2004 de la revista Pediatrics (Pediatría), se alimentó a 53 bebés con una de las dos leches maternizadas durante siete meses. A partir de las dos semanas de edad, aproximadamente, se alimentó a un grupo sólo con la leche maternizada estándar mientras el segundo grupo recibió sólo la leche hidrolizada. Dos grupos adicionales combinaron tres meses de alimentación con leche hidrolizada, a partir de diferentes momentos, con cuatro meses de leche estándar.

Dado que los bebés aceptan la leche hidrolizada fácilmente durante los primeros cuatro meses de vida, todos los bebés estaban satisfechos independientemente de la leche maternizada que se les diera.

Al final del período de exposición, todos los bebés recibieron la oportunidad de ser alimentados con los dos tipos de leches maternizadas. La conducta de los bebés y la cantidad que bebían dependía de la leche maternizada que se les había dado durante los siete meses anteriores. Los bebés de siete meses que nunca habían recibido leche hidrolizada la rechazaban fuertemente. En cambio, los bebés acostumbrados a la leche maternizada parecían relajados y felices mientras se los alimentaba y bebían más de la leche hidrolizada.

Mennella observa: "A menudo, es difícil para los padres darles estas leches maternizadas a sus bebés porque piensan que saben mal. Estos hallazgos revelan que si se alimenta al bebé con esta leche a los tres meses de edad, el bebé aprende a que el sabor le guste".

Estas influencias tempranas continúan formando las preferencias de sabor durante la infancia —y, tal vez, más tiempo. En estudios anteriores del laboratorio de Mennella, los niños de cuatro a cinco años que fueron alimentados con hidrolizados durante la primera infancia aceptaban mejor el sabor y el aroma agrio —cualidades sensoriales asociadas con estas leches maternizadas— que los niños alimentados con otras leches.

Los hallazgos actuales complementan el programa de investigación a largo plazo de Mennella y su coautor Beauchamp respecto de cómo los bebés en edad de amamantamiento aprenden acerca de los sabores. Dado que la leche materna transmite el sabor de las dietas de las madres a los bebés en período de lactancia, los bebés amamantados están expuestos a experiencias de sabor durante este período. Los investigadores de Monell sugieren que esta exposición temprana natural al sabor sirve para establecer sabores de la dieta de la madre —que, en forma subsiguiente, se alimentarán al niño que crezca— como aceptables y preferidos.

Mennella comenta algunas de las repercusiones: "Dado que sabemos que las preferencias de sabor establecidas temprano en la vida se mantienen hasta la niñez, los hábitos alimentarios de los niños que crecen pueden comenzar a establecerse mucho antes de la introducción de los alimentos sólidos".

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Alimentación: tus nuevos alimentos para comer con los dedos

Un gran paso hacia la independencia

Alrededor del momento en que los bebés comienzan a moverse por su cuenta y a recoger cualquier cosa que se encuentre dentro de su alcance, comienzan a mostrar interés en alimentarse solos. Al alimentarse solo, tu bebé da un gran paso hacia la independencia y esto también lo ayuda a aprender la coordinación ojos, manos y boca.



Prepárate para una comida desordenada

Cuando llega el momento de que se alimente solo, querrás alentar los esfuerzos de tu bebé y prepararte para unos meses de comidas desordenadas —con más alimentos en el rostro o en el suelo que en el bebé. Esto está bien y es una etapa que atraviesan todos los padres. ¡Respira profundo y déjalos atacar!



Primero comen con las encías

Los alimentos para comer con los dedos deben ser lo suficiente firmes como para que el bebé pueda recogerlos y sostenerlos, pero lo suficientemente suaves como para que pueda comerlos con las encías (y, luego, masticarlos) y tragarlos fácilmente. Puedes darte cuenta si un alimento cocinado tiene la consistencia apropiada para que se alimente solo si se puede atravesar fácilmente con un tenedor. Mantén los pedazos lo suficientemente grandes para que el bebé pueda tomarlos, pero lo suficientemente pequeños para que incluso los pedazos que trague enteros no queden atorados en su garganta.



Luego, mastican

A medida que tu bebé crece y tiene más habilidad para masticar, puedes agregar alimentos que requieran masticar más. Intenta con biscote o tostadas francesas, pequeños pedazos de queso blando o frutas que hayan sido peladas y cortadas en pequeños trozos. El cereal seco es otro alimento favorito para comer con los dedos, pero es demasiado difícil de manejar para los bebés de esta edad. Espera a que tu hijo tenga alrededor de nueve meses antes de ofrecer este bocadillo y, cuando lo hagas, asegúrate de que no tenga azúcar.



Señales de que la comida terminó

Algunos bebés pueden deleitarse al arrojar sus alimentos o dejarlos caer para verlos aterrizar en el suelo. A menudo, los bebés lo hacen hacia el final de la comida, cuando ya han comido suficiente y no tienen hambre. Si esto sucede, simplemente di que la comida terminó, quita al bebé de la silla y pasa a otra actividad menos desordenada. O puede que simplemente prefieras quitar los alimentos de la bandeja de la silla alta y darle a tu bebé un juguete favorito o dos para jugar.



No sólo saludable, sino interesante

Encontrarás otras sugerencias de alimentos que se pueden comer con los dedos en libros de cocina para bebés. Por supuesto que si tienes alguna pregunta acerca de alimentos adecuados, debes preguntarle a tu médico. Tu médico es la mejor fuente de información acerca de la nutrición apropiada para tu bebé.

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¡Perdónate! Acerca de tu bebé con gases.

Los gases parecen estar en todos lados cuando tienes un bebé. Los gases de bebé tienden a desaparecer a los cuatro meses, pero algunos bebés tendrán gases durante más tiempo.

Si piensas que tu pequeño tiene gases, estos son algunos trucos que puedes intentar. Después de esto, un bebé molesto puede que sólo esté molesto (a los bebés les gusta estar molestos "porque sí" a veces), que no se sienta bien o que necesite otra cosa.

  • Asegúrate de que tu bebé se haya prendido bien a tu pezón al amamantar. Primero y principal, esto te beneficia (evita los pezones irritados), pero también puede reducir la absorción de aire y, por lo tanto, los gases. Lo mismo se puede decir respecto de la mamadera; inclina la mamadera para que la leche llene completamente la tetina y sacúdela un poco para eliminar las burbujas de aire. Menos aire en la mamadera es menos aire en tu bebé.
  • Frótale el estómago a tu bebé y rota sus piernas con el estilo bicicleta para quitarle el aire. Además, a los bebés les encanta el juego de las piernas bicicleta.
  • Después de amamantar, sostén a tu bebé derecho durante un tiempo. Si lo amamantas, intenta hacerlo con tu bebé lo más derecho posible.
  • Hazlo eructar a menudo. Y no te olvides de los paños para eructar.
  • Nunca esperes a que tu bebé esté muerto de hambre para darle de comer. Un bebé con muchísima hambre (o molesto) llorará y comerá a la vez o comerá frenéticamente; y todo el tiempo tragará aire junto con la comida.

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