Es probable que tú, o tu pareja, hayan corrido a comprar una tierna batita ni bien se enteraron de la buena nueva. Comprar ropita para el futuro bebé es una de las actividades preferidas de toda mujer embarazada. Pero además de placentera, es una actividad práctica, ya que si preparas su ropita durante el embarazo ni bien vuelves a casa después del parto ya tienes el ajuar más o menos organizado.
Lo recomendable es que no compres mucha ropa, principalmente porque no sabrás cuánto pesará finalmente tu bebé. Es mejor tener cinco o seis mudas de ropa para recién nacidos y después, si es necesario, comprar más porque los bebés crecen muy rápido y en cuestión de semanas la ropita deja de entrarles. Vas a ver que muchas veces algo divino que te regalaron a los pocos días ya no le va más.
Las vidrieras están llenas de ropa para bebé con diseño. Sin embargo, al margen de lo estético y de la marca, lo importante es tener en cuenta algunas cuestiones que tienen que ver con la temperatura, el material y la calidad de las prendas, así como la comodidad y la practicidad para usarlas. Es recomendable que antes de usarlas por primera vez las laves con jabón blanco y las seques al sol para que no tengan perfumes o asperezas que puedan irritar la piel de tu bebé.
Si tu hijo nacerá en otoño o invierno lo ideal es que le pongas enterizos de algodón, camisetitas que tengan abierto un hombro para no incomodar al pequeño a la hora de vestirlo y medias. Para salir a la calle, si hace mucho frío, un enterizo de tela de algodón con capucha y mantitas de polar o de lana sin pelo son una buena opción. No es recomendable que le pongas prendas de lana porque puede ser molesta si pica e incluso puede causar irritación. A lo sumo, si te gusta tejer, puedes ponerle unos chalequitos sobre la ropa de algodón, que son prácticos y además ayudarán a mantener a tu bebé calentito.
Si en cambio nacerá en primavera o verano, lo ideal es la ropa de algodón fresca, sin mangas como los mamelucos que son súper prácticos y fáciles de lavar. Un saquito de hilo liviano y un gorrito para el sol por si refresca o hace mucho calor son muy importantes.
Si te regalan mucha ropa antes del parto o en las primeras visitas, lo aconsejable es que la guardes con las etiquetas, así tienes la posibilidad de cambiarlas por una talla más grande en caso de que lo necesites.