Estimulación temprana para bebés con Síndrome de Down
Los bebés con síndrome de Down nacen con un número menor de células nerviosas en el cerebro y por ello con una menor capacidad de desarrollo intelectual. La capacidad de maduración que alcance el niño dependerá de la estimulación que se le haya dado y le ayude a desarrollarse. Esta estimulación es sobre todo necesaria durante los primeros años de vida, que es cuando el sistema nervioso del bebé presenta una gran plasticidad para establecer nuevas conexiones neuronales y en mayor número que en edades posteriores.
Los programas de estimulación temprana ayudan al bebé con síndrome de Down a adquirir determinados conocimientos, destrezas y aptitudes que otros niños aprenden por sí solos. Se recomienda su comienzo entre los 2 y 4 meses de vida.
Un centro especializado te guiará para desarrollar la estimulación con el profesional, en una clínica o en tu residencia, y también con juegos que podrás realizar con tu bebé en el momento que te resulte cómodo. Es importante que la estimulación sea constante y periódica para lograr el mayor desarrollo posible de tu bebé.
Durante los primeros meses, la estimulación se enfoca en los siguientes aspectos, que se irán desarrollando mediante ejercicios lúdicos con tu bebé:
Estimulación sensorial (visual, táctil, auditiva)
Estimulación motriz
Estimulación de la comunicación y el habla
Ser madre de un bebé con síndrome de Down requiere la misma atención y amor que todos los bebés. Jugar es parte del aprendizaje de todos, pero con tu bebé deberías ser conciente de que cada juego que le plantees contribuirá al mejor desarrollo de alguna capacidad particular. Por ello debes saber en qué aspectos ayudarlo para su crecimiento.