Estimulación motriz para bebés con Síndrome de Down
La estimulación motriz se refiere al control que se adquiere sobre el propio cuerpo, de acuerdo a la etapa de desarrollo de cada bebé.
El primer objetivo del bebé con síndrome de Down es el control de la cabeza. Debido a su hipotonía, que es la disminución del tono muscular, les cuesta más levantarla y por eso hay que ayudarlo con ejercicios para que desarrolle la tonalidad muscular adecuada.
Algunos ejercicios
Cuando tu bebé esté recostado boca arriba, trata de que esté lo más recto posible. Ponle objetos que le llamen la atención para que gire la cabeza hacia ellos. Otra forma de ayudar al desarrollo muscular es tirando de él hacia la posición de sentado. Al principio debes hacerlo sosteniéndolo desde los hombros y a medida que controle mejor su cabecita podrás hacerlo tirando de los brazos o las manos. Todo de manera suave y manteniéndolo erguido por poco tiempo al principio.
La postura más beneficiosa para desarrollar el control de la cabeza es boca abajo. En esta posición puedes mostrarle objetos para que levante la cabeza y los vea. También puedes colocarlo sobre tu pecho, hablarle y estimularlo para que te mire. Detrás del cuello puedes hacerle masajes o cosquillitas para estimular su movilidad.
Cada bebé irá adquiriendo progresivamente las habilidades, pero para que tengas una orientación de los tiempos que puede tardar, el control de la cabeza estando boca abajo se adquiere entre el primero y el noveno mes y en posición vertical entre los tres y los catorce meses.
Además de su cabecita, tu bebé debe aprender a controlar su cuerpo logrando, por ejemplo, voltearse y sentarse.