¿Por más que pienses y busques sientes que no encuentras la manera de ahorrar? No desesperes, a veces no se trata de afrontar grandes recortes, sino de ir descubriendo pequeños trucos para evitar que los descuidos, a la larga, terminen generando grandes gastos. En realidad, no se trata más que de prestar atención a los gastos actuales.
Estrategias eficaces para gastar menos
Empieza por revisar las cuentas de los consumos habituales: ¿los planes de telefonía móvil que usan son los adecuados, rinden como deberían? Tal vez sea momento de cambiarlos por otros más convenientes, o de negociar con la empresa una rebaja por grupo familiar. En ocasiones, las compañías renegocian las tarifas para retener a los clientes de larga data; con intentarlo no pierdes nada, y hasta es posible que salgas más beneficiada de lo que piensas. Haz la misma evaluación con tu servicio de Internet: en muchos casos, puedes conseguir buenos precios por paquete (Internet y televisión por cable, Internet y teléfono, etc.) en lugar de contratarlo como un servicio independiente. Puedes aplicar la misma estrategia a otros gastos habituales: el gimnasio, el seguro del auto, el garage.
Es importante que prestes atención a la relación precio-cantidad: por ejemplo, comprar galletitas en envase familiar resulta mucho más económico que llevarlas en paquetes pequeños, y sin embargo se trata del mismo producto. Esto también sucede con los demás productos: cuanta mayor sea la cantidad fraccionada, menor resultará su precio.
Las ferias americanas y tiendas de caridad que venden artículos usados son una excelente opción a la hora de encontrar cosas divertidas y útiles. Los electrodomésticos suelen haber sido testeados y, en caso de que fuera necesario, reparados, con lo cual encontrarás que funcionan correctamente, y podrás comprarlos al menos a la mitad de lo que cuestan nuevos. Si te gusta la vajilla de calidad y con detalles, de esa que ya no suele fabricarse estas ferias y tiendas son lugares ideales.
Planificar las compras
Las compras resultarán más convenientes si las planificas de antemano. Quizá te parezca obvio, pero si de ahorrar se trata no hay mayor error que ir al supermercado sin una lista de lo que realmente necesitas. Si no la tienes, terminarás llevando cualquier cosa menos lo que precisas. Y si la tienes y no la respetas, estás traicionando tu propia voluntad de ahorro: no te tientes, piensa en la tranquilidad económica que, en el mediano plazo, te darán estas mínimas restricciones. También es conveniente comprar con antelación para las fechas clave: día del padre, día de la madre, navidades, etc. Si sales de compras a último momento seguramente, en el apuro, comprarás más caro.