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Anidando

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Pon a papá al mando. Él puede manejarlo.

¿Estás haciendo eructar a tu bebé, esterilizando biberones o lavando ropa otra vez? ¿Quizás sea hora de pedile ayuda al papá? Aquí te contamos cómo hacerlo.
Opiniones: 1

Las primeras semanas con tu recién nacido imponen respeto, ¡sin mencionar que son agotadoras! ¿Cómo puedo asegurarme de que estás lista para las exigencias de tu bebé? ¡Pide ayuda a papá siempre que puedas! Considera estas primeras semanas el inicio de una duradera asociación parental.

Tu representante en el hospital

Tu estadía en el hospital es el momento para que tú y tu bebé comiencen su vida sintiéndose sanos y descansados. Papá puede ayudar estableciendo una política de visita que te resulte conveniente. Como descubrieron la madre primeriza Carla y su esposo Rob, los amigos y familiares están tan contentos de ver al nuevo miembro de la familia que se olvidan del tiempo de recuperación de la madre.

"Tuve un largo trabajo de parto y un parto extenuante", recuerda Carla. "El primer día tuvimos un montón de visitas que se quedaron mucho tiempo. Fue abrumador. Rob vio cuán exhausta estaba. Esa noche, llamó a nuestros amigos y les explicó amablemente que no íbamos a recibir más visitas en el hospital. Después de eso, sólo mi mamá y mi hermana se quedaron con nosotros y yo pude descansar".

El papá también puede ser tu representante ante las enfermeras y el personal para asegurarte de que tus necesidades médicas se satisfagan. Esto es especialmente importante si tienes una cesárea o una episiotomía importante, por ejemplo. Él puede asistirte al asegurarse de que los medicamentos se administren a tiempo y de que estés cómoda.

Antes de salir para el hospital, ¡asegúrate que el papá tenga una lista de contactos para llamar y darles la buena noticia!

Tu aliado en casa

Estarás muy ocupada durante las primeras semanas en casa. ¡No te sorprendas si sientes que has perdido la capacidad de hacer varias cosas a la vez! (¡No te preocupes, es temporario!) El papá puede ayudar mucho. La clave es pedirle su asistencia, es posible que no piense en todas las cosas que tú piensas. Ten en cuenta la mejor manera de pedir su ayuda durante esta nueva aventura.

Quizás él pueda ocuparse de pedir las citas con el médico, comprar alimentos, pagar las cuentas y demás. Si el clima es agradable puede salir a despejarse con el bebé mientras tú tomas una ducha relajante.

El papá también puede manejar los horarios de las visitas, para asegurarse de que no te invadan. Si tu teléfono suena sin parar, permite que sea él quien les cuente a los que llamen cómo están todos.

Las nuevas madres necesitan descansar mucho. Dormir ocho horas seguidas va a ser imposible por un tiempo, así que duerme mientras el bebé duerme durante el día. Como descubrieron Isaiah y Jasmine, descansar no es siempre el instinto de la madre.

"Jasmine no dormía la suficiente durante la noche," explica Isaiah. "Pero cuando nuestro bebé dormía durante en día, en lugar de descansar, Jasmine quería poner ropa en la lavadora o escribir cartas de agradecimiento u otras cosas. Le recordé que yo podía ocuparme de las tareas de la casa y que su lista de tareas pendientes podía esperar, que su descanso era prioritario".

"Comencé a llamarlo 'La Autoridad'", dice Jasmine y se ríe. "Y tenía mucha razón. Cuando el bebé se dormía, me acomodaba la almohada y me mandaba a dormir. Era una dulzura."

Un cuidador cuidadoso

Cambiar el pañal de un recién nacido, ocuparse del cordón umbilical, bañar ese cuerpo pequeñito son tareas muy delicadas. ¿Puedes dejar a este ser tan pequeño en manos de tu esposo? (Después de todo es el mismo hombre que es un atleta los fines de semana y que ha tirado paredes abajo durante las remodelaciones.) ¡Por supuesto que sí! La paternidad revela una nueva faceta de tu pareja.

Sé comprensiva si está un poco nervioso al ocuparse del pequeño recién nacido, con su cuello inestable y brazos que se mueven sin control. (Es probable que tú tengas alguna experiencia en cuidar bebés, pero ¿y él?) Resuélvanlo juntos, tengan paciencia y recuerden que están juntos en este proceso.

Tu pareja agradecerá que otra persona que no seas tú le indique cómo hacer las cosas, como descubrió Cheryl. "Mi esposo, Jeff, no tenía ninguna experiencia con bebés cuando nació Madeline, nuestra primera hija", explica Cheryl. "Pero Jeff adora a mi hermano, que es padre de cuatro hijos y se ocupa de ellos. Cuando Madeline tenía 3 semanas, coordinamos para que ellos dos pasen un día ocupándose de Maddy en nuestra casa. Entre partidos de fútbol en televisión, mi hermano compartió algunas técnicas expertas para cambiar pañales y luego él y Jeff la bañaron. La confianza de Jeff aumentó muchísimo. Creo que es más fácil aprender algunas cosas de un amigo".

Amo y señor de las tareas del hogar.

Las tareas del hogar son un área que requiere flexibilidad cuando tienes un recién nacido. Durante las primeras semanas es posible que estés demasiado ocupada o demasiado cansada para hacer las tareas más sencillas. Pídele al papá que se ocupe de estas tareas, incluso si no las hace a la perfección.

Si tu pareja siempre se ha ocupado de muchas tareas, desde pasar la aspiradora, hasta cocinar, ¡eres afortunada! Es probable que esté dispuesto a ocuparse de la mayoría de las cosas hasta que tú recuperes la resistencia. Si tenías un servicio de mucama antes de tener el bebé, consérvalo. Es una solución inteligente que les dará más tiempo para fortalecer su vínculo con el bebé.

Y préstale atención al consejo de Laura, una joven madre de tres hijos: "Si un amigo o familiar ofrece ordenarte un poco la casa, deja de lado el orgullo y responde, 'Sí, por favor.'"

El consejo más práctico puede ser dejar de lado las expectativas y estar dispuestos a probar un nuevo plan. Olvídate de planchar y usa la ropa sin planchar por un tiempo. Contrata a tu adolescente preferido para que te corte el pasto. Y está dispuesta a pasar por alto los detalles. Sinceramente, ¿a quién le importa tener un poco de pelusa cuando puedes mirar esos ojos azules?

Comidas a las 4 a.m.

El modo en que tú y tu esposo manejen la alimentación de tu bebé depende de varios factores. Si tu bebé sólo toma el pecho, obviamente deberás estar en persona hasta que puedas comenzar a extraer y almacenar leche materna. (Para la mayoría de las madres, usar la bomba de extracción no es sencillo hasta que la rutina de alimentación está bien definida, lo que demora al menos algunas semanas). Si estás dando de mamar, el papá puede especializarse en eructos, haciendo que el bebé expulse las burbujas de aire.

Si estás usando fórmula o leche materna en biberón, el papá y tú pueden turnarse para realizar la rutina de alimentación. Él disfrutará la intimidad de darle el biberón al bebé. Asegúrate de que ambos se conviertan en expertos en preparar los biberones rápidamente.

¿Y qué hay de las tristemente célebres comidas a las 4 a.m.? Sea como fuere que las manejes, tiene que ser una manera que te resulte práctica, no es necesario que hagas lo mismo que tus amigas. Considera a Gina y Mark: Gina tuvo una licencia por maternidad de tres meses mientras Mark tenía un trabajo exigente.

"No tenía sentido que los dos nos despertásemos en medio de la noche", explica Gina. "Yo estaba amamantando al bebé, por lo que era la única que podía alimentarlo. Todas las noches, le daba de comer aproximadamente a las 8:00, se la daba a Mark y me iba a dormir. Sabía que estaba en buenas manos, y si lloraba, Mark podría manejarlo. Así que dormía plácidamente hasta la medianoche, cuando Mark me despertaba para darle de comer otra vez y yo me hacía cargo del turno de la noche. De esta manera, los dos dormíamos bien durante la noche."

Un nuevo bebé es uno de los cambios más drásticos e importantes que experimentarás con tu pareja. ¡También es el más feliz! Lo primordial es involucrar al papá siempre que puedas. ¡Son un equipo!

Un artículo de HUGGIES®

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