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Alimentando

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Consumidores selectivos

Ideas de los padres sobre cómo domar a los consumidores selectivos.
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La guerra diaria

La mera presencia de las arvejas produce un concurso de gritos de parte de Abbie, la hija de cinco años de Ann, que de lo contrario se comporta bien.

"Lo he intentado todo para que coma por lo menos un bocado. Hay sólo algunas pocas cosas que le gustan y no son muy nutritivas", dice Ann.

Ésta es una escena demasiado familiar. En algún momento de nuestras vidas, probablemente todos hayamos sido consumidores selectivos — negándonos a comer nada más que tostadas para el desayuno, el almuerzo y la cena. Eso frustraba a nuestros padres. ¿Cómo íbamos a obtener todos los minerales y las vitaminas que necesitaban nuestros cuerpos en crecimiento?

Entonces, ¿qué hace el padre de un niño que aún no comenzó la escuela y se niega a comer frutas o verduras afirmando que el único alimento que no es "grotesco" son los sándwiches de mantequilla de maní? ¿Se los fuerza o soborna para que terminen lo que tienen en el plato? ¿Cómo se evita una pelea por alimentos con un niño de cinco años?

La mayoría de los expertos están de acuerdo en que no vale la pena desplegar la artillería para lograr que tus hijos coman lo que crees que deberían comer. Aquí tienes algunos consejos para mantener la paz en la mesa a la hora de la comida.

Permite que tu hijo te vea comiendo alimentos saludables

Jeffrey Hampl, un dietista matriculado y orador de la Asociación Dietética Estadounidense, cree que la solución es que los padres mantengan los alimentos "no deseados" fuera de la casa en primer lugar.

"Practica lo que dices y establece un buen ejemplo en lo que respecta a las comidas saludables", recomienda.

Admite que está bien que a tu hijo no le guste algo

La espinaca no les gusta a todos, incluidos los adultos. Pero necesitas encontrar un equivalente nutritivo que tu hijo desee comer. "Los padres están en la posición adecuada para comprar y preparar comidas saludables. Si tu hijo no quiere comer, respeta esa opción, pero no les presentes la comida chatarra como una alternativa", dice Hampl, que también es profesor asistente en el Departamento de Nutrición de la Universidad del Estado de Arizona.

Cumplir con los requisitos nutricionales es más fácil para los niños de lo que muchos padres creen. Si no comen verduras, las frutas tienen una cantidad similar de fibras y vitaminas. Si no toman leche, ofréceles yogurt, queso o brócoli.

Continúa introduciendo alimentos nuevos

Coloca porciones de uno o dos bocados del alimento nuevo en el plato de tu hijo, junto con alimentos más familiares, en cada comida. No hagas comentarios acerca de si comen el nuevo alimento o no. Después de varios intentos, es posible que el alimento no les resulte tan nuevo y decidan probarlo.

"Yo alentaría suavemente a tu hijo a probar algo en lugar de pelear por ello. Si no quiere, que así sea. A medida que crezcan, desarrollarán sus propios gustos. Los gustos cambian con el paso del tiempo", afirma Lawrence Balter, psicólogo infantil, profesor de psicología aplicada en la Universidad de Nueva York University y editor de Parenthood in America: An Encyclopedia (La paternidad en los Estados Unidos: una enciclopedia).

No lo fuerces

No fuerces a tu hijo a terminar su plato, estará allí sentado seis horas más tarde.

"Los padres no deben obligar a sus hijos a terminar lo que tienen en el plato. El tiempo en la mesa depende de la edad y las circunstancias: los niños que recién comienzan a caminar pueden comer en un minuto y luego irse a correr y jugar. No es buena idea crear luchas de poder a la hora de comer. Si un niño realmente no quiere comer algo, no tiene sentido crear un gran alboroto al respecto. Si no tiene hambre ahora, pero desea comer en un momento inconveniente más tarde, dale algo rápido y nutritivo", enuncia Balter.

Si te preocupa el hecho de que tus hijos no estén obteniendo los nutrientes necesarios, en su mayor parte no tienes que preocuparte. "La 'preferencia por un solo alimento' suele durar de 10 días a dos semanas. Realiza un seguimiento de lo que come tu hijo durante algunas semanas y probablemente verás que no le falta ningún nutriente a largo plazo", asegura Hampl.

"Nadie sabe realmente por qué se limitan algunos niños. Por lo general, suele pasar con los niños en edad preescolar. Una razón probable es que les guste la monotonía porque es reconfortante", opina Balter.

Descarte cualquier problema médico

El hecho de que sea un consumidor selectivo cuando es pequeño no implica que el niño deba desarrollar trastornos alimenticios como bulimia y anorexia más adelante. "Casi todos los niños tienen etapas de consumidores selectivos. Es una parte normal del desarrollo", afirma Hampl.

Pero los padres deben prestar atención a algunos signos de advertencia de que los hábitos alimenticios de un niño son peligrosos. Si un niño no es activo física o socialmente o si no come nada en absoluto, los padres deben preocuparse. Confía en tus instintos. Y realiza controles regulares con un médico para asegurarte de que tu hijo esté creciendo con normalidad.

Un artículo de

   
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