Saltar al encabezado Saltar al contenido Saltar al pie de pna

Anidando

< regresar a artículos

Preparar el mejor nido

Aquí te damos algunas ideas para que cuando el bebé llegue y necesites descansar puedas reconocer tu esfuerzo y tomar una comida lista.
Opiniones: 0

Canalizar la energía

Durante el misterioso tiempo que dura del embarazo, hay mujeres que han limpiado gérmenes imaginarios con un cepillo de dientes, han reordenado los alimentos en sus alacenas en orden alfabético, pintado y empapelado el nuevo cuarto del bebé sólo para terminar pintando y empapelando el resto de la casa.

Aquí te damos algunas ideas para canalizar esa energía para que cuando el bebé llegue y necesites descansar puedas reconocer tu esfuerzo y tomar una comida lista.

Prepara el bolso

Antes que nada, prepara el bolso para el hospital ahora. ¿A quién le importa su todavía falta un mes? Es una cosa menos por la que preocuparte y saber que lo único que debes hacer es LLEGAR al hospital te da seguridad. Como una precaución aún mejor, coloca el bolso cerca de la puerta de calle. Cuando comiences a sentirte desorientada y como si no hubieras hecho nada, podrás ver que al menos ya has preparado el bolso para ir al hospital. Créeme, es relajante.

Asegúrate de empacar una bolsa con productos para ti. Agradecerás contar con un jabón que no succione literalmente la humedad de tu piel como lo hacen los del hospital y no conozco a nadie que quiera oler como un establecimiento médico. Un consejo excelente es comprar productos en tamaño para viaje. Puedes colocarlos todos en una bolsa hermética y si olvida algo o algo desaparece en el hospital, no será un problema tan grave.

No le prestes atención a nadie que te diga que no necesitas nada para tu cuidado personal en el hospital. Agradecerás poder pasarte un peine (real) por el cabello y poder pintarte los labios, al menos para recordarte de que dar a luz no es un procedimiento médico y que no estás enferma.

Abastécete

Una vez que estés lista, piensa en lo que debes hacer para que tu casa lista para volver. No vas a tener ganas de salir de compras durante un par de semanas. Asegúrate de tener una lata, botella y frasco extra de todos los productos de limpieza. No hay nada más frustrante que alguien te diga: "Voy a lavarte los platos" y darte cuenta de que te quedaste sin detergente.

Luego, cómprate productos de tocador finos y exóticos. Cuando tengas la oportunidad de darte una ducha, haz que sea lo más lujosa posible. Sin embargo, ten en cuenta de que es posible que no puedas usarlos por un tiempo, así que asegúrate de que sean agradables a la vista.

Prepara las comida con anterioridad

En lo que respecta a las comidas, recomiendo cocinar con antelación. En primer lugar, cómprate un par de paquetes de fuentes descartables en el supermercado. Luego, un mes antes de tu fecha de parto, comienza a preparar comidas sencillas y colócalas en el freezer.

Cuando prepares la cena, prepara una porción extra y colócala en una bandeja descartable. Cubre la fuente con una película plástica. Toma un trozo de cinta y escribe cuál es el contenido y las instrucciones para calentarlo en caso de que tengas suerte y alguien se ofrezca a hacerlo.

Incluso si no preparas muchas comidas de una sola porción, agradecerás poder tomar algo congelado y calentarlo de inmediato. Luego, como una ventaja adicional, ¡puedes desechar la fuente! Para las que están pensando en las "comidas prácticas," permítanme decirles algo. Hasta comprar una mezcla en polvo no es más sencillo que encender el horno y colocar una comida lista adentro. ¡Es lo máximo en comodidad! Sin mencionar que el post parto no es el mejor momento para comenzar a comer comida chatarra.

Algunas pueden pensar que puedes pedir todas las comidas por teléfono. Puedes hacerlo, pero es muy costoso y querrás que tu pareja esté contigo y el bebé, no yendo a buscar alas de pollo.

Un nido para ti.

La energía adicional que sentirás cuando el bebé esté por llegar es la manera que tiene tu cuerpo de prepararse para la nueva llegara, es la manera que tiene la Madre Naturaleza de decirte: "Será mejor que te prepares, ¡porque las cosas están por cambiar para siempre!"

Con un poco de planificación, te evitarás tener que lidiar con los pequeños inconvenientes que surgen mientras aprendes a manejarte con un bebé recién nacido. Si vas a preparar el nido (y lo harás), ¿por qué no hace que sea tan cómodo para ti como para el bebé?

Un artículo de

Ingresa para ganar puntos de premio