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Un cuarto que crece con el bebé

La preparación del cuarto del bebé puede parecer intimidante: ¿por donde empezar? Aquí te ofrecemos algunos pasos para que puedas comenzar.
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Un tamaño no se adapta a todos

Cuando llega la hora de planificar el cuarto del bebé, no salgas de compras hasta que tengas un plan. Un plan inteligente se concentra en la seguridad y la comodidad, facilita la organización y te hace ahorrar tiempo y dinero. Haz que las prioridades, como la seguridad, sean prioritarias.

Cuando compres accesorios para el cuarto del bebé, recuerda que a esas pequeñas manos les gusta explorar. Los surcos, las cavidades, los orificios y las ranuras están para estimularlo, nada está prohibido en la mente de un niño. Haz de las seguridad una prioridad al hacer tu lista de muebles, ropa de cama y accesorios.

Las cunas y cambiadores heredados inicialmente ayudan a reducir costos, siempre que te asegures de que son seguros. Si los barrotes de la cuna no están en buenas condiciones, al bebé se le puede trabar la cabeza o un brazo entre ellos y lastimarse.

También recuerda que las mecedoras pueden pellizcar los dedos curiosos y los estantes flojos pueden caerse encima del bebé si los usa como apoyo para ponerse de pie o caminar. Los baúles para juguetes ofrecen espacio para almacenamiento y asientos extra cuando están cerrados. Sin embargo, pueden lastimar o atrapar a un niño si no están equipados con una bisagra especial de seguridad que queda abierta hasta que un adulto la cierre.

¡Guarda!

El lugar para guardar cosas en el cuarto del bebé no se limita al cambiador tradicional ni a los estantes de madera decorativos.

  • Obtén espacio adicional para el guardarropas de tu hijo instalando un organizador personalizado en el clóset del cuarto del bebé.
  • Si te mudas con frecuencia y no quieres instalar una unidad permanente, cuelga una caja de tres niveles de la barra del clóset.
  • Si tienes espacio limitado en las paredes, coloca la cajonera del bebé dentro del clóset para liberar más espacio en el piso. O invierte en una biblioteca de plástico resistente para guardar juguetes y ropa fuera de temporada en tu clóset.
  • Utiliza el espacio debajo de la cama para guardar ropa fuera de temporada, demasiado grande o que tu bebé ya no use. Ten a mano una caja para la ropa que ya no le cabe a tu bebé y llévala a tu organización de caridad preferida, tienda de reventa o regálasela a un familiar cuando se haya llenado.
  • Haz lugar para aquellos tesoros que quieres guardar durante años. Fotografías, las huellas de los pies del bebé y otros recuerdos que pueden almacenarse regularmente en una cama debajo de la cama del bebé.
  • No olvides las pequeñas cosas de la vida, porque realmente se multiplican. Los sonajeros, mordillos, medias, guantes y todo lo que contenga piezas pequeñas invadirán tu casa si no las contienes desde el principio. Vacía cajas de zapatos plásticas para guardar elementos pequeños del bebé. Invierte en cajas con tapas que cierran bien para que no tengas derrames frecuentes en el piso del cuarto del bebé. Las cajas plásticas con tapas con bisagras sirven para guardar los bloques y juguetes para el baño de un niño activo.
  • Acorrala la plétora de animales de peluche que acumularás rápidamente colgando una hamaca para juguetes en el cuarto del bebé o utiliza un corralito. Si deseas guardar los juguetes que no se utilizan frecuentemente, envuelve una varilla de tensión con Velcro y cálzala entre el piso y el cielorraso. Los juguetes de peluche se adhieren al Velcro y le dan altura y dimensión a la habitación.

Edades y etapas

Ten en cuenta que tu bebé no será pequeño por mucho tiempo. Rápidamente tu bebé no cabrá más en el moisés, así que si no tienes lugar para colocar uno, considera la posibilidad de usar uno portátil o un carrito para bebé de servicio pesado. Los dos son pequeños, portátiles y fáciles de guardar.

  • Trata de adelantarte a la exploración de tu bebé instalando dispositivos para la seguridad del bebé antes de que llegue del hospital. Nunca se está completamente preparado para los bebes que gatean, se ponen de pie, se sientan o caminan. Todos los bebés se desarrollan a velocidades diferentes y aunque tu bebé todavía no se siente, pronto lo hará. Quizás sea de los que ruedan y se desplace hasta un ventilador o humidificador colocado en el piso de la habitación. Prepárate para todo organizando la seguridad por adelantado. Pronto estarás tan ocupada con la rutina diaria de alimentar, bañar y acuñar a tu bebé que estos eventos se te vendrán encima cuando menos lo esperes.
  • Una vez que el bebé comience a gatear e incorporarse, es conveniente que quites la ropa apilada y los artículos de tocador de la mesa del cambiador y los coloques en un clóset o en una repisa alta para que tu pequeño decorador no pueda cambiarlas de lugar. Convierte el cambiador en un estante. Retira el cambiador una vez que el bebé crezca, ajustando las correas por debajo. Así tendrás espacio adicional para colocar juguetes y animales de peluche.
  • Alimenta la necesidad de independencia de tu hijo colocando una segunda barra para colgar ropa en el clóset del cuarto del bebé (o utiliza una caja colgante como describimos anteriormente). Esto permite que los niños ayuden a decidir qué se pondrán, reduciendo el riesgo de que se cuelguen para alcanzar sus prendas preferidas.
  • Almacenar los juguetes en cajones plásticos elimina el desorden, pero también le enseña a tu hijo a ordenar regularmente. Pega con cinta o pegamento dibujos coloridos o stickers para describir el contenido de los cajones. El bebé se divertirá relacionando y eso le enseñará nociones tempranas de matemática e idioma.
  • Compra un conjunto colorido de bandejas apilables. Utiliza un solo piso cuando el bebé es pequeño, luego apila dos o tres a medida que crece. Colócalos en la cocina, cerca del teléfono, en la sala de estar y en el baño. Son prácticamente indestructibles y crecen en la medida en que lo hacen las necesidades de tu bebé.

Conceptos finales

Planificar para la llegada de tu primer bebé puede ser divertido, creativo y práctico. Sé tan frívola o frugal como desees, pero sé bien organizada. Planifica, compra y planifica un poco más. Recuerda que siempre puedes cambiar el sistema una vez que deja de ser útil para ti y tu bebé.

Presta atención a los usos creativos de las canastas de mimbre, los envases de toallitas húmedas y otra cosas para contener el desorden de la habitación del bebé. No importa cuanto organices, verás que el desorden se multiplica misteriosamente e invade toda la casa. Pero no te preocupes, cuando llegue ese momento estás tan encantada con tu bebé que no te importará para nada.

Crecerás con transcurrir de las cosas, adaptarás tus reglas para concentrarte en cosas más importantes como mecer, cantar, bañar y capturar momentos preciados con tu bebé.

De: Debbie Williams

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