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La lista del moisés

Las semanas anteriores a la fecha de parto serán las últimas que pases en libertad, mamá. Estas son las cosas que te conviene hacer antes de que el moisés esté ocupado.
Opiniones: 2

Vete de viaje

Si tu médico te autoriza, una escapada romántica con tu pareja generará recuerdos que perdurarán durante las noches de insomnio y los innumerables cambios de pañales del comienzo de la paternidad. Ya sea que reserven una habitación en un hotel de Jamaica en la playa o coloquen una carpa en una montaña cercana, una infusión de indulgencia es buena para todas las relaciones antes de sumergirse en la responsabilidad de criar un niño. Puntos de premio para aventuras de último momento.

Duerme hasta tarde

El trabajo de la madre nunca termina. Es una linda manera de decir que al convertirte en madre nunca vas a volver a dormir toda la noche. Pronto estarás despierta toda la noche alimentando y cambiando a un recién nacido y cuidando a un niño enfermo. La próxima fase incluye esperar a un adolescente que salió y está llegando tarde, preocuparse por cómo se adaptará a la vida universitaria y esperar la llamada que te avise que nació tu nieto. Si pensar en esto no te marea debes estar durmiendo demasiado. Date el gusto de acostarte temprano y de dormir quince minutos extra por la mañana mientras puedas.

Haz tiempo para las chicas

Sal con tus amigas y hablen de zapatos, relaciones y los problemas de tus amigas, porque en el futuro tus temas preferidos girarán en torno de tu bebé. Hablar sobre el popó del bebé, olor, color, frecuencia, ahora parece desagradable, pero espera. Aprovecha tus horarios flexibles y adáptate a los de tus amigas antes de que tengas que ajustar los horarios de llegada y partida a los horarios de alimentación y siestas del bebé.

Prepárate

Emplea este tiempo inteligentemente para facilitar los primeros días y las primeras semanas con el bebé. Tomar una clase de lactancia con antelación pude marcar una gran diferencia. Aprende cómo saber si tu bebé está prendido correctamente y come lo suficiente antes de que estés privada del sueño y estresada. También, prepara una lista de consultores en lactancia y profesionales de apoyo a la lactancia materna con los que querrás comunicarte en caso de necesitar ayuda. Esto es muy importante. Cuando lo único que tu bebé hace es comer, los problemas no resueltos de la lactancia pueden amargarle la vida a todos.

Toma un baño

Toma un baño de inmersión con un buen libro y hasta quédate dormida. Consulta primero a tu médico para asegurarte de que no tengas un cuadro (sangrado, membrana desgarrada) que haga que tomar un baño no sea seguro. También, asegúrate de que el agua del baño esté tibia y que la mayor parte tu abdomen quede fuera del agua.

Una vez que te den la autorización, relájate y disfruta. Una vez que llegue el bebé, es probable que tus baños consistan en entrar y salir rápido de la ducha mientas le haces caras al bebé sentado en su sillita del otro lado. Créase o no, hasta puedes comenzar a usar champú y acondicionador en uno, así que mímate con todas las sales de baño, aceites y tratamientos de acondicionamiento que puedas manejar por ahora.

Date un gusto

El masaje durante el embarazo no sólo puede aliviar el dolor de la cintura y reducir el stress, si no que también puede reducir la hinchazón, mejorar la circulación y aliviar el insomnio. Con tantos beneficios, el masaje durante el embarazo se considera más una necesidad que un lujo.

Quítate un peso de encima

Ayuda a tu plan para después de que nazca el bebé preparando estaciones para el cambio de pañales, en la mesa del cambiador o en el lugar donde vas a cambiar al bebé, que incluyan pañales, crema, polvo, vaselina para los niños, un paño para limpiar el vómito y hasta lanolina y protectores mamarios para ti. Tus días serán mucho mejores si no tienes que andar corriendo por todos lados buscando cosas.

Y ya que estás, preparar y congelar algunas comidas que puedas calentar cuando llegue el momento puede ayudar a sacar el stress de la hora de comer para tu mueva familia.

Cuida tus pies

Aunque los médicos no recomiendan la pedicuría ni los masajes en los pies por el riesgo de que se inicie el trabajo de parte, es el tipo de riesgo que vale la pena asumir una vez que estés a término. ¿Ya pasó tu fecha de parto? Mucho mejor. ¿Y qué puede hacerte más feliz entre contracción y contracción que mirar hacia abajo y ver diez dedos bien arreglados y pintados de colores brillantes (incluso con el brillo de alguna piedra)? Todo lo que ayude a hacerte sentir bonita durante el trabajo de parto vale la pena.

Quédate sola

Ve al cine, siéntate a leer un libro y sigue tus caprichos adonde te lleven. El tiempo que puedes dedicarte a ti es la envidia de las madres de todo el mundo. Desde luego, una vez que llegue tu bebé querrás pasar todo el tiempo con él y lo harás, pero durante algunas semanas más podrás irte de la casa sin tener que asegurarte de que el bebé haya comido y esté cambiado, el bolso de pañales esté cargado y el cochecito esté en el auto. ¡Disfrútalo!

Traer el bebé a casa cambiará tu vida... nada será lo mismo, pero a decir verdad, no te importará. Aunque ocasionalmente extrañarás tu libertad anterior, tu vida estará llena de tantas cosas maravillosas, que lo la extrañarás muy a menudo. No obstante, ¿por qué no aprovechar estos placeres simples? Mantenerte ocupada puede ayudar a acelerar la cuenta regresiva y hacer que dejes de mirar el calendario durante algunas horas.

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