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Tres cosas a tener en cuenta antes de viajar

Consejo de una mamá acerca del mejor momento para reservar los vuelos, cómo mantener a todos conformes con comida a temperatura ambiente y cómo empacar en forma inteligente.
Opiniones: 3

Mantén tu cronograma regular

Trata de programar la partida de tu viaje alrededor de la hora en que el bebé habitualmente duerme la siesta o por la noche, si es que tiene un horario determinado. De esta manera, tu bebé dormirá como parte del viaje. "Yo recomendaría que los padres se abstengan de interrumpir el cronograma de sueño de un bebé antes de un vuelo", dice Daniel R. Bronfin, MD, profesor de pediatría clínica de Tulane School of Medicine en Nueva Orleans y médico del Ochsner Foundation Hospital de Nueva Orleans. "Intentar privar a un bebé del sueño, por ejemplo, para que duerma en el avión tendrá, por lo general, efectos contraproducentes".

Planificar con anticipación

Catharine Shaner, MD, FAAP, pediatra y asesora del American Safety and Health Institute en Holiday, Florida, recomienda que los padres intenten programar los vuelos durante horas y días no pico, para que haya menos gente y sea menos sobreestimulante para tu bebé, lo cual puede ponerlo verdaderamente molesto. También recomienda que los padres llamen y confirmen sus itinerarios de viaje con las aerolíneas con suficiente tiempo. En ese momento, solicita todo requisito especial con respecto al asiento, como sentarte en la primera fila de asientos —donde no tendrás ningún asiento adelante—, lo cual te permitirá tener más espacio .

"Algunas aerolíneas no lo ponen a disposición con anticipación y a veces la primera fila de asientos puede ser la fila de la salida de emergencia", dice la Dra. Shaner. Las filas de la salida de emergencia, por lo general, no pueden asignarse a padres que viajan con sus hijos pequeños.

Si no puedes obtener una siento en la primera fila, pide que te sienten en un área "ruidosa" del avión, recomienda la viajera frecuente Phoebe Dey de Edmonton, Alberta, Canadá. "Pienso que la mayoría de las aerolíneas lo hacen de esta manera, pero, de lo contrario, yo lo pediría", dice. "La mayoría de los bebés estaban sentados en el medio del avión, justo sobre los motores. Esto no solo amortigua un poco del sonido de los bebés que lloran, sino que además, la vibración parece desmayar a los bebés".

Elizabeth Pantley, experta en paternidad y autora de Gentle Baby Care, dice que los padres también deberían preguntar a las aerolíneas si tienen comodidades especiales para familias que viajan con bebés. "Algunas compañías ofrecen un moisés, mostradores para despacho de cochecitos o el privilegio de embarcar más temprano".

Qué llevar

Probablemente hayas cargado tus maletas con todo los elementos esenciales, pero no olvides llevar un bolso de bebé, preferentemente uno que puedas cargar como mochila, que deberá contener lo siguiente:

  • Muchos pañales, toallitas y crema para el sarpullido provocado por el pañal para el viaje. (Pide a tus amigos o parientes que tengan algunos pañales a mano para ti en tu destino final).
  • Una bolsa para llevar pañales sucios, en especial si usas pañales de tela.
  • Una botella de desinfectante para manos para que puedas "lavarte" las manos cuando no tengas acceso a agua.
  • Biberones y chupetes adicionales.
  • Una manta para el bebé, útil para dar calor y también para tener privacidad al amamantar.
  • Una muda de ropa —o dos— para el bebé. Tal vez también sea recomendable que lo vistas con capas, ¡dado que en los aviones puede hacer mucho frío o mucho calor!
  • Un remera adicional para ti (por si al amamantar gotea leche materna).
  • Un cambiador de tamaño portátil o toallas descartables para cambiar los pañales.
  • Una lata pequeña de spray o toallitas desinfectantes que eliminen las bacterias y los virus, para limpiar las superficies donde cambias al bebé, como Lysol o VIROFREE.
  • Una botella de agua para mezclar la fórmula ¡y para mantenerte hidratada! Asegúrate de pedir a la azafata un vaso de agua tibia donde sumergir el biberón para calentar la fórmula o la leche materna.
  • Un babero, un bol, una cuchara y alimento para bebés si tu bebé come alimentos sólidos, junto con bocadillos para bebés que comen alimentos sólidos.
  • Una toalla para limpiar rápidamente la comida derramada o lo que el bebé escupe.
  • Un bolso de mano donde puedas cargar y mantener fríos los biberones con leche materna extraída.
  • Algunos juguetes para mantener al bebé entretenido.

Tal vez también sea recomendable llevar un cochecito paraguas —tal vez uno que se recline— o un portabebés delantero para que circular por el aeropuerto sea mucho más fácil. Por lo general, se te permitirá despachar tu cochecito justo antes de abordar el avión y lo guardarán con el equipaje. Los empleados de la aerolínea te lo traerán justo antes de que te bajes del avión.

Kerry Zarend Camp de Memphis, Tennessee, viajó por primera vez con su hijo cuando tenía tres meses de edad. "Lo amamanté cuando despegamos y aterrizamos, ¡e hice sonrojar a muchos hombres de negocios!" "Las azafatas eran muy amables, y una de ellas estuvo encantada de cargar al bebé mientras yo usaba el baño. Por supuesto, mi padre se confundió de terminal y llegó tarde a buscarnos, así que esperamos mucho tiempo. ¡Estaba tan contenta de tener mi cochecito!"

Christina Tillsley, de Franklin Lake, Nueva Jersey, que viajó con su bebé cuando tenía apenas unos meses, recomienda cambiar el pañal del bebé justo antes de abordar el avión. "Lleva muchas toallitas y bolsas [plásticas con cierre], más cualquier otra cosa que tu hijo ame", agrega.

El Dr. Bronfin también sugiere que, además de llevar los elementos esenciales, intentes hacerte amiga de las personas que están sentadas junto a ti en el avión. "Te sentirás un poco menos culpable cuando el bebé llore o les escupa", agrega.

Pantley dice que si tu bebé no está contento y comienza a llorar, debes respirar profundamente y concentrar tu atención en tu bebé. "Los demás pasajeros que no están contentos a causa de la molestia tal vez se olviden de que tú tienes tanto derecho a estar en el avión como ellos", dice. "Probablemente también se olviden de qué difícil es para un bebé pequeño ser paciente durante un viaje largo". La mejor defensa contra un extraño que es grosero es decir con una sonrisa: 'Estoy haciendo lo mejor que puedo'. "Y luego ocúpate de tu bebé".

Dolor de oídos

Al viajar en avión, el cambio de altitud, en especial al despegar y aterrizar, ¡puede hacer llorar a un bebé! Hay algunas cosas que puedes hacer para que no le duelan los oídos.

El Dr. Bronfin recomienda que lo amamantes, le ofrezcas un biberón o le des algo que succionar —como un chupete— durante el despegue y el aterrizaje. Esto, dice, evitará una mayor presión y dolor en el oído medio. La Dra. Shaner dice que se deben mantener los senos nasales secos y , para evitar la congestión, los padres deben asegurarse de que el bebé esté bien hidratado.

"Los senos nasales secos pueden hacer que las trompas de Eustaquio [en el oído] estén más pegajosas y les sea más difícil operar", dice la Dra. Shaner. "Es importante comenzar tan pronto como el avión despegue o tan pronto como el piloto anuncie el descenso, dado que esperar demasiado puede hacer que maniobras simples, como tragar, no tengan efecto". La Dra. Shaner dice que un descongestivo puede ser útil para la congestión nasal y sugiere administrar el medicamento una hora antes del despegue. Consulta siempre a tu médico antes de darle al bebé algún medicamento, para asegurarte de que el medicamento sea adecuado y para verificar las dosis permitidas.

"NO es recomendable volar con un resfrío, sinusitis o una infección en el oído", advierte la Dra. Shaner. "Los tímpanos pueden fisurarse en esos casos".

Pantley recomienda que lleves a tu bebé a tu proveedor de atención médica una o dos semanas antes del viaje para asegurarte de que no esté "incubando una infección en los oídos o alguna otra enfermedad. De ser posible, evita exponer a tu bebé a otros niños la semana anterior al vuelo para que sea menos probable que se contagie algunos de los virus tan comunes en los bebés", agrega.

Además de cuidar de tu precioso bebé, ¡no olvides cuidar de ti! Si estás viajando tan solo unos meses después del nacimiento, no seas tan dura con tu cuerpo. "Asegúrate de beber mucha agua para evitar la deshidratación, en especial si estás amamantando, y no levantes nada pesado de la cinta transportadora de equipaje ni de ningún otro lado. Podrías lastimarte fácilmente", dice Paula Shelton, de Wellington, Nueva Zelanda, creadora del sitio web www.flyingwithkids.com. "Cuando amamantas en el avión, asegúrate de usar una almohada para apoyarte, o invierte en un soporte lumbar inflable para acomodar tu espalda. Estar cómoda al amamantar realmente marca una diferencia".

Seguridad

La Dra. Shaner dice que el lugar más seguro para un bebé durante el vuelo es en una silla para automóvil aprobada por la Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés). Es posible que también debas comprar un asiento para tu bebé. Muchas aerolíneas, sin embargo, permiten que un niño de menos de dos años viaje en tu falda. "Consulta a la aerolínea si tu marca de [silla para automóvil] está aprobada al comprar los boletos", dice.

¿Suena fácil, verdad? ¡Ten en cuenta que pronto estarás en tu destino y en los brazos de personas felices que están ansiosas por verlos a ti y a tu bebé! ¡Simplemente recuerda tomarte todo con calma, respirar hondo y disfrutar el viaje!

Un artículo de

   
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