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Alimentando

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Destete: seno a mamadera a chupete

Las buenas noticias: el destete no tiene que ser una tarea desalentadora. Hablemos del por qué, el cuándo y el cómo de la transición del amamantamiento que impliquen la menor cantidad de resistencia del bebé, y también tuya.
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"La campaña 'Dar de mamar es lo mejor' (Breast is Best) ha tenido un éxito sorprendente y nunca hubo más cantidad de mamás amamantando a sus bebés", afirma el Dr. Daniel Brennan del Hospital Infantil Santa Barbara Cottage. "Los bebés se benefician de recibir anticuerpos que ayudan a luchar contra los gérmenes de la leche de mamá, de manera que incluso el amamantamiento de 'tiempo parcial' puede ser beneficioso".

Conociendo todas las ventajas que el amamantamiento puede conllevar, puede que sea aún más difícil romper el lazo. Pero anímate. "El destete es una parte natural de una relación de amamantamiento", afirma Stacey H. Rubin, MN, APRN, IBCLC. "El destete es un proceso que comienza cuando un bebé empieza a comer alimentos sólidos que complementan la leche materna en la dieta del bebé".

Separarse del amamantamiento

Hacer un plan para el destete varía de un bebé a otro. La respuesta simple del Dr. Brennan es: "Amamanta todo lo que puedas". ¿Buscas un cronograma más definido? De acuerdo con el Hospital Infantil UCSF, la regla es que si amamantas por más de nueve meses, pasa directo a un vaso; si amamantas menos de eso o no amamantas, cambia a una mamadera antes que a un vaso.

¿Lista para despedirte del amamantamiento? El Dr. Brennan comparte: "Mi experiencia es que la mayoría de los bebés se destetan a sí mismos a lo largo del tiempo, dado que aumenta su interés en los alimentos sólidos. Generalmente, recomiendo que una mamá que necesite destetar antes de que su bebé comience el destete por sí solo debe intentar eliminar un amamantamiento a la vez, tomar su horario de amamantamiento menos preferido y ofrecer al bebé una mamadera o alimentos sólidos".

Recuerda que la palabra clave en el destete es gradual; hacerlo a un ritmo que sea lo menos perjudicial posible y lo más beneficioso emocionalmente para ti y tu bebé hará que, en última instancia, tengas mayor éxito al reducir la dependencia del amamantamiento.

Adiós chupete

El debate sobre el chupete está claramente definido. Algunos dicen que los chupetes se deben evitar a toda costa, mientras otros celebran su capacidad para tranquilizar. Si tú eres uno de los padres que decidió atarse al chupete, saber cuándo terminar eventualmente el uso del chupete debe ser parte del plan.

Los expertos afirman que los chupetes que se usan con niños mayores de determinada edad pueden demorar el desarrollo del habla e interferir con la alineación de los dientes. Pero, con equilibrio entre el tiempo con y sin chupete, la decisión de usar un chupete es de los padres.

Cuando los bebés que adoran el chupete alcanzan el año, la forma ideal de romper el lazo con el chupete es sincronizarlo con un mayor uso de un vaso, pero todos los niños pequeños son diferentes. Si puedes apuntar a deshacerte del chupete alrededor del año, y antes de los cuatro años, es posible que evites cualquier problema de desarrollo dental, lo cual puede suceder alrededor de los cinco años si el chupete todavía está en juego.

¿Es más fácil decirlo que hacerlo? Si alguna vez conociste a un niño pequeño que adore a su chupete, sabrás que hará falta más que un plan para separarlo del chupete. Un método exitoso ha sido limitar el chupete a la hora de dormir, o sólo a determinados lugares, como la cuna. Eventualmente, la dependencia del chupete será algo del pasado, si tienes suerte. Es posible que los padres de niños pequeños a quienes se les dificulta despedirse del chupete tengan que ser creativos, desde que llegue el "hada del chupete" y se lleve el chupete una noche y deje un premio, hasta recompensar a su pequeño cada vez que se anime a salir sin uno.

Despido de la mamadera

Ya sea que decidas saltear la mamadera al destetar o realizar una lenta transición de la mamadera al vaso, despedirse de la mamadera es más difícil para unos niños pequeños que para otros. Quitarle la mamadera a tu princesa es importante porque, si esto se demora, afecta negativamente la salud de los dientes, interfiere con la ingesta de otros alimentos y puede afectar sus hábitos alimenticios durante estos años de crecimiento vitales.

De acuerdo con el Hospital Infantil UCSF, un bebé está listo para un vaso cuando puede sentarse por sí solo, comer con una cuchara, tiene una rutina durante las comidas y muestra interés en los alimentos sólidos. Esto se puede producir a los seis meses o entre los 12 y los 18 meses, según qué método elija. Ya sea que elija el camino directo desde el amamantamiento o elija pasar del seno a la mamadera, el objetivo es que su chiquito beba de un vaso.

El proceso de dejar el seno, el chupete o la mamadera es una evolución tanto emocional como del desarrollo. Recuerde dar pequeños pasos al enseñarle a su hijo acerca de la próxima etapa de su crecimiento; no hace falta que ni el bebé ni los padres se apresuren. Incluso cuando el proceso de dejar es difícil, lo ayuda a crecer para ser un niño pequeño más independiente. Antes de que lo sepa, ¡estará pasando al siguiente emocionante hito!

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