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Grupis de guardería

¿Eres un padre casero que necesita cierta interacción con adultos? ¿Por qué no te unes a un grupo? Esto no sólo beneficiará a los niños, sino también a la cordura de una mamá o un papá.
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A romper con la monotonía

Eres una mamá o un papá con un bebé de cinco meses, tu primer bebé. Aunque has vivido durante cinco años en la misma casa, te cuesta mucho encontrar otras personas como tú, mamás y papás que necesitan un respiro de la monotonía que generalmente los atrapa cuando cuidan a un bebé en casa.

¿Cómo encuentras a amigos con los que serás compatible, e igualmente importante, y que tengan hijos con quienes los tuyos disfrutarán de pasar tiempo juntos?

Si eres como Jan, una mamá en el sudoeste de Houston, lo lograrás con una combinación de charlas en la tienda de comestibles, un estilo gerencial pragmático y un radar bien entrenado para la empatía especial.

En 1998, Jan era esa mamá que buscaba compañía y oportunidades para que su hijo juegue con otros niños. Pronto encontró un grupo de miembros locales de una organización nacional de "mamás" y rápidamente pagó las cuotas anuales requeridas. Sin embargo, había un pequeño problema: el lugar de reunión del grupo y la mayoría de sus miembros estaban a una distancia de 20 minutos en auto de la casa de Jan. Veinte minutos para la mayoría de las personas de Houston pueden ser un tiempo de viaje promedio, pero para un padre primerizo que debe hacerse cargo de la bolsa de pañales y la rutina de llenar mamaderas para bebés que tienen su propio cronograma, cualquier distancia en auto de más de 10 minutos puede ser desalentadora.

Jan, quien nunca acepta pasivamente una situación que no sea viable, comenzó hacer su búsqueda en su lugar preferido, la tienda de comestibles.

"Cuando veía otra mamá con niños de la misma edad de mi hijo, comenzaba una conversación, hablaba durante algunos minutos y, si sentía esa empatía tan particular, le preguntaba si deseaba que intercambiemos números de teléfono", dice ella.

¿Qué sucedía si esa empatía tan especial no aparecía nunca?

"Finalizaba la conversación con un 'Gusto en conocerte' y me iba", explica.

Cómo crear tu propia guardería

En enero de 1998, después de reunir a siete otras mamás de pequeños gracias a sus bromas sobre hacer compras, Jan comenzó a organizar las reuniones semanales para un grupo.

"Al principio no había mucha organización. Llamaba a todas un lunes y les decía que nos juntáramos un jueves", explica Jan.

Una vez que el grupo creció gracias a los rumores y llegó a tener 15 mamás miembro, Jan aplicó sus habilidades como una ex gerente de una firma contable, y distribuyó a todas copias de un calendario con un mes de anticipación y una lista de teléfono.

Desde entonces, el grupo cuenta con un total de 57 cuidadores (algunos son abuelas o papás) que aparecen en la lista de correo electrónico de Jan, y 45 de éstos asisten activamente a cualquiera de los subgrupos que se han formado: Club de recetas, Noche de salida para las mamás, Viajes de estudio y Mamás que ayudan, además de las reuniones normales de los jueves, y todo esto se logró sin ninguna publicidad más que el boca en boca.

Aunque el grupo creció mucho, Jan dice que generalmente sólo entre 10 y 20 miembros y sus hijos se reúnen para cualquier actividad determinada. Todos los meses, las actividades programadas semanalmente incluyen un viaje de estudio, un día de artesanía y un día de música (que se realizan en los parques cercanos) y una visita al Museo para niños. Con respecto a la planificación de los viajes de estudio, Jan recuerda el primer año como el año más difícil; ahora simplemente utiliza los calendarios anteriores para ayudar a crear los nuevos. Los días de artesanía y música son organizados por mamás con un interés especial en esas actividades. Jan las llama a esas mamás y a las mujeres que lideran los otros subgrupos "mamás presidentas".

Aparte de las mamás presidentas que deben responder ante Jan para que ella pueda agregar sus planes en el cronograma, no hay una jerarquía en el grupo; no hay equipos ni comités ni consejo, sólo Jan, su PC y teléfono celular.

Jan dice que cree que tuvo mucha suerte en unirse a los miembros de su grupo, el cual, según ella, ha evitado problemas que requieran que alguien deba irse, o situaciones similares que son comunes en grupos grandes. Parte de la magia, según ella, está en su "regla de empatía especial", explicó a todos los miembros nuevos.

"Nuestros miembros reciben una invitación para que nos acompañen de personas que son sus amigos", dice Jan. Mientras que los miembros ocasionalmente y temporalmente se unirán según las edades de sus hijos, no se han formado nunca bandas exclusivas.

Jan ya no es miembro de la organización en la que debía pagar una cuota.

"Este grupo no me costó nada, nada de nada, y a través de él, las mamás se ofrecen apoyo mutuamente, piden y obtienen asesoramiento experimentado y nuestros hijos tienen los amigos que necesitan", explica Jan. La administración de la organización le brinda otros beneficios a Jan. "Me encanta la administración y me estaba estancando antes de comenzar con este grupo".

Algunos consejos

Por si crees que administrar el grupo le ocupa todo el tiempo de Jan, ella también es administradora de clase de un grupo de Jazzercise y representante de venta directa para una importante empresa de cosméticos. Admite ser una perfeccionista y tener mucha experiencia en administrar grupos; por lo tanto, cuando le pregunté cuáles eran algunos consejos que un padre "normal" debe saber antes de comenzar un grupo, ella sugirió:

  • No hagas publicidad. Permite que el grupo crezca lentamente y con seguridad a través de los rumores y la invitación personal.
  • No agregues los elementos adicionales (como Mamás que ayudan, en los que los amigos se apresuran en preparar cenas para un miembro que recién tuvo a su hijo o una cirugía) hasta el primer año. Tómate el primer año para crear un calendario de actividades semanales, y descubrir cuáles actividades disfrutan los miembros.
  • Si algo no funciona, cámbialo o elimínalo. Durante un tiempo, el grupo de Jan intentó reunirse los miércoles además de su reunión normal y comprobada de los jueves, pero desistió después de semanas de muy poca asistencia.
  • No gastes dinero en cosas como lugares de reunión (hasta las iglesias te cobrarán cierto dinero), boletines informativos impresos o correo. Utiliza las listas gratuitas de correo electrónico y reúnanse en lugares públicos. Además, no permitas que el costo de las actividades supere los $5, ya que la mayoría de los padres que están en casa deben reducir sus gastos.
  • No te preocupes por la asistencia. Habrá altibajos normalmente. El tamaño de un grupo no es tan importante como que los miembros tengan la misma onda con respecto a cosas importantes, como temas parentales.
  • Para mantener un toque personal, llama a los miembros en su cumpleaños y cuando se hayan ausentado durante un tiempo, para ver si todo está bien.
  • Evita los chismes.

Utiliza la "regla de empatía especial". Si dentro de los cinco minutos iniciales de la conversación, un padre expresa mucha negatividad sobre cualquier tema, considera eso como una alerta. Si no hay empatía especial, no hay invitación.

Desde los inicios del grupo, Jan agrandó su familia con otro hijo más y está esperando su tercer bebé para enero de 2002. Planea seguir siendo una mamá que se queda en casa, pero también aceptará más trabajo como una correctora profesional, otra de sus habilidades.

Pero ¿qué sucede cuando sus propios hijos son demasiado grandes para participar en un grupo? Intentará seleccionar cuidadosamente un sucesor que crea que cuidará de su "otro bebé" igual que lo hizo ella, con seguridad, facilidad y calidez.

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