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Conversación trivial: "Conversando" con tu bebé

¿Dijo "Papá"? Quizás sí. Quizás no. Pero no esperes que lleguen las palabras para averiguarlo. Aquí te mostramos cómo ayudar a tu bebé a comunicarse contigo ahora.
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Tú sabes que tu bebé tiene mucho para decirte, ¿pero qué es? Quizás no siempre puedas descubrir qué tiene para decirte, pero existen formas para ayudar a tu bebé a desarrollar sus habilidades verbales.

Dile yada, yada, yada.

Puede parecerte que tu bebé no sabe de lo que estás hablando, pero él ha estado escuchando los diferentes tonos de tu voz desde antes de nacer. Los bebés saben la diferencia entre una conversación alegre y una estresada, y absorben lo que escuchan como si fueran esponjitas. Después de 18 meses aproximadamente, todo lo que él te ha escuchado decir comenzará a salir. Cuéntale lo que estás haciendo mientras lo haces, y déjalo que responda. "Ahora iremos a dar un paseo en cochecito. ¿Qué te parece?"

"Monito ve, monito hace"

Imita todos sus movimientos y expresiones. Si él mueve la cabeza para un lado, mueve la tuya también. Haz tu mejor interpretación de sus sonidos. Capturarás su atención, aunque el intercambio sea corto.

Exagera todo.

Haz una voz chillona, abre bien los ojos y levanta las cejas. Habla despacio, alargando los sonidos al final de las palabras: "¿Eres tú mi beeebééé? Ah, sí lo ereees".

Utiliza los clásicos.

"Cuquito" "Este chanchito fue al mercado" y "Las cosquillas" funcionan (casi) siempre.

Canta.

En los meses antes de que comiencen a dominar las palabras, la mayoría de los bebés pueden aprender cómo usar las señas de mano básicas para "leche", "más" y otras palabras diarias.

Acércate. Recuerda que durante los primeros seis meses, los bebés son cortos de vista. No importa el método de comunicación que elijas, acércate hasta estar entre 6 y 12 pulgadas aproximadamente de su cara.

Y por supuesto, el mejor momento de tener una conversación con tu bebé es cuando él está descansando, bien alimentado y tiene una expresión de alerta y preparación en su rostro. Si mueve la cabeza de un lado a otro o si tiene la mirada perdida, significa que tiene hambre, está cansado o que ya no quiere más de lo que le estás dando.

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