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Alimentando

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Brócoli, bananas y frijoles. ¡Cielos!

¿Tu bebé escupe calabacín por todos lados? La primera vez es gracioso. Pero pronto se vuelve cansador. Esta es la forma de hacer que el bebé coma, y le encanten, las frutas y las verduras saludables.
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Consejos para tentar a los pequeños con frutas y vegetales

Como mamá, sabes que las frutas y los vegetales son esenciales para tu bebé saludable que está creciendo. Comer todos esos sabrosos alimentos naturales no sólo proporciona nutrientes esenciales para cuerpos y mentes que crecen, sino que también ayuda a establecer toda una vida de hábitos alimentarios saludables y hasta puede prevenir la obesidad infantil y las enfermedades, de acuerdo con los expertos.

Pero intenta explicarle esos importantes datos de nutrición y recomendaciones para la dieta diaria a tu bebé y, probablemente, obtendrás el mismo resultado que al llegar al final de una buena historia a la hora de dormir (bostezo).

El mayor desafío de todas las mamás respecto de los alimentos es asegurarse de que sus chiquitos obtengan suficiente variedad junto con todas las vitaminas y los minerales necesarios para apoyar un crecimiento fuerte. Después de todo, ¡un bebé no puede comer sólo banana!

Por suerte, a la mayoría de los niños que se acercan al año les encanta comer frutas y verduras, tanto por el sabor como por las texturas. Las frutas, en especial, son las primeras en recibir todo el amor de tu bebé dado que son dulces naturalmente.

Aun así, sin importar cuánto disfruten comer alimentos cultivados los niños de esta edad, probablemente, habrá que superar algunos problemas de alimentación quisquillosa. De hecho, la mayoría de los niños atraviesan una etapa puntillosa a medida que las preferencias alimentarias cambian a lo largo del tiempo. Y cuando sucede, puede presentar la lucha alimentaria suprema.

Antes de rendirte, toma una manzana y mastica estas ideas para ayudar a tu bebé a realizar la transición entre mañoso a fanático de los alimentos.

Vegetales confidenciales

¡No es fácil comer verduras! Por eso, la exposición repetida a nuevos vegetales es una de las mejoras formas de que le gusten a tu bebé. ¡Y la perseverancia da buenos resultados! Pueden hacer falta 10 intentos antes de que tu bebé acepte nuevos alimentos, ¡así que no te des por vencida!

Si tu chiquito no muestra interés en el brócoli hoy, intenta ponerlo en el menú la próxima semana y la semana siguiente. Cuantas más veces se lo ofrezcas, más conocido se torna y mayor es la posibilidad de que lo coma eventualmente.

Cuando tu hijo, finalmente, prueba algo nuevo, no juzgues si le gustó según las expresiones faciales. Las investigaciones indican que las expresiones faciales de los bebés no son necesariamente un indicador de que un determinado alimento no les gusta. En lugar de eso, esas miradas peculiares pueden, simplemente, ser una reacción a los sabores. Dale a tu bebé varias oportunidades de probar una variedad de verduras (y frutas). Si tiene una expresión facial negativa, pero sigue comiendo, es una señal positiva.

Cuando un bebé es realmente quisquilloso, sé ingeniosa, al menos, a corto plazo. Algunas estrategias de salud ocultas pueden darle a los alimentos un estímulo rico en vitaminas. Intenta mezclar coliflor al vapor en el puré de papas, o mezcla zanahorias cocidas pisadas en los macarrones con queso.

En general, las salsas y las porciones pisadas pueden ser una forma óptima de servir una comida saludable. Un hummus sabroso es una opción nutritiva para mojar galletas. Los frijoles bien cocidos y de cáscara suave, como las arvejas, las lentejas y los porotos, también se pueden pisar hasta la perfección, lo cual los hace más agradables para los pequeños paladares.

Cuentos del archivo de alimentos. Las alergias a los alimentos pueden ser una preocupación realista para los padres. Tara fue a lo seguro con su bebé Bree. "Introduje los alimentos de a uno y dejé pasar de tres a cuatro días en el medio en caso de que se presentara alguna reacción alérgica. Por suerte, no se presentó ninguna, pero si hubiera surgido, hubiera podido identificar al culpable de inmediato".

Frescos, congelados y de la granja

Algunas mamás prefieren comprar productos orgánicos cultivados localmente. Esto no sólo reduce la exposición de un niño a los pesticidas, sino que los amantes de lo orgánico dicen que los sabores pueden ser más pronunciados, lo cual alienta aún más al bebé a que le gusten los alimentos frescos.

Lamentablemente, los alimentos frescos —como recién recogidos de un árbol o del suelo— no son, a veces, una opción que esté disponible todo el año. Aquí entran en juego los vegetales congelados, que pueden tener igual cantidad de nutrientes que los frescos.

De hecho, el congelador puede ser el confiable ayudante de cocina de mamá. Dado que mezclar y pisar productos frescos puede ser un proceso que consume mucho tiempo para los padres que nunca tienen tiempo, ¿por qué no preparar grandes porciones y, luego, congelarlas en pequeñas porciones de tamaño individual? Lo mismo se puede hacer con los vegetales cocidos y cortados.

Cuentos del archivo de alimentos. Mamá Lori dice que congelar vegetales en pequeños recipientes es especialmente útil cuando intenta volver a introducir un nuevo alimento cada algunos días a Dillon de un año. "Sólo tomo una porción del congelador, lo descongelo ¡y buen provecho! Evita que intente hacer algo menos saludable cuando tengo el tiempo contado".

Bananas y mucho más

Las frutas ciertamente tienen ventajas como súper alimentos. A los niños les encanta el sabor y es fácil de llevar —una característica especialmente útil durante esta etapa de "pastoreo" activo. Es cuando los niños se mueven constantemente y les gustan los alimentos que pueden comer con los dedos, lo cual hace que los bocadillos de frutas del tamaño de un bocado sean perfectos como soluciones al paso.

Si te encuentras estancada entre las manzanas y las bananas, ¿por qué no pruebas algo exótico? Prueba con un poco de kiwi, mango o papaya. Pelar y probar frutas fuera de lo común puede ser una forma deliciosa de divertirte con tu bebé. ¡Sólo decir las palabras mandarina y quinoto pueden hacer que un bebé se ría muchísimo! Si es tan divertido decirlo, ¿cuánto más divertido será comerlo? Al igual que con cualquier alimento nuevo, siempre debes estar alerta para detectar posibles reacciones alérgicas.

Para darle a tu hijo las experiencias más positivas y sabrosas, aprovecha la fruta de la temporada. Una frutilla grande o un melón jugoso siempre sabe mejor en verano.

Y no te olvides de los aguacates y los tomates. Técnicamente, son frutas, y también son frutas centrales.

Los aguacates tienen el contenido proteico más elevado de cualquier fruta. Su elevado contenido calórico hace que sea una de las mejores opciones que se pueden usar para alimentar a tu bebé que está creciendo. Los aguacates tienen 3,5 gramos de grasas no saturadas por porción, la cual es importante para el crecimiento y el desarrollo normal del sistema nervioso central y el cerebro.

Los sabrosos tomates son ricos en vitamina C, potasio y fibras, y contienen licopeno, un poderoso antioxidante, que puede ayudar a reducir el riesgo de contraer cáncer. Lo que es incluso mejor es que la absorción de licopeno, en realidad, es mayor en los tomates que están cocidos, ¡así que ensálzalo!

Colorea su mundo

Desde tomates rojo brillante y espinaca verde profundo, hasta berenjena violeta oscura y maíz amarillo fuerte, tu hijo aprenderá a comer lo que tú comes. Asegúrate de disfrutar una variedad de frutas y vegetales mientras también se los ofreces a tu chiquito. Juntos pueden disfrutar un arco iris de alimentos coloridos y cosechar los beneficios nutritivos de la alimentación sana.

Un artículo de la marca HUGGIES®

   
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