El momento de descubrir los dedos y chupar
El gran descubrimiento de tu guagua esta semana son sus dedos y sus manos, los movimientos y las cosas que puede hacer con ellos. Y lo mejor de todo es que va a ser un descubrimiento fascinante para ella; es la primera parte de su cuerpo que reconoce como propia.
Tu guagua ya no va a tener las manitos cerradas todo el tiempo, comienza a estirar sus dedos, a mirarlos por horas, a jugar, y sobre todo, a chupárselos gran parte del día.
Este nuevo juego será una actividad muy relajante para tu guagua. Muchas veces se va a quedar dormida con el pulgar en la boca. Y no prestes atención a aquellos que dicen que no es bueno: en esta etapa le hace muy bien a tu guagua.
El otro descubrimiento es que comienza a agarrar cosas con los dedos. Prueba a ponerle algo liviano en la palma de su mano, si es algo llamativo o colorido mejor, y de a poco lo va a tomar. Y hacia el final de la semana seguramente va a intentar sacudirlo.
Tu tarea en estos días es ayudarla a ejercitar movimientos con las manos y los brazos, suaves, simples y de a poco. Y si es con la guatita para arriba, mejor, ya que en esa posición desarrolla mejor sus habilidades motoras.
Un dato a tener en cuenta: su vista mejora día a día; entonces, mejoran las habilidades de coordinación entre sus ojos y sus manos y ya podrá sostener su cabecita bastante bien cuando esté en posición vertical o en tus brazos.
Es importante que tanto el papá como la mamá la paseen más por la casa; todo es nuevo para ella, los colores, los sonidos, los rincones serán un nuevo juego. Todavía no puede jugar mucho, pero ya se conecta con otra gente y hace gestos faciales.
Te entiende cuando hablas? Los especialistas dicen que no, pero sí enfatizan que es vital que te comuniques con ella verbalmente, ya que las guaguas aprenden más rápido a distinguir sonidos y palabras si la gente alrededor de ellos habla normalmente.
Dale detalles que lo ayuden a distinguir y relacionar sonidos con objetos y acciones. Por ejemplo, además de su nombre, “Vamos a almorzar a la casa de la abuela”, “Papá te va a cambiar el pañal” o “¿Tienes hambre?”. De a poco a va reaccionar sonriendo o estirando sus piernas para demostrarte que entendió.
En estos días tu guagua además podrá dar alguna vuelta con su cuerpo. Es un gran logro, no dejes de felicitarla y estimularla con aplausos, besos y palabras.
Por último, no te olvides que todas las guaguas son distintas y atraviesan de forma diferente muchas etapas. Tus amigos, familiares y conocidos de trabajo van a darte opiniones y contarte que están haciendo otras guaguas de la misma edad. No te preocupes si sonríe menos, ya tendrá su momento de grandes sonrisas.