Una opción que algunas mamás eligen cuando regresan al trabajo es dejar a su guagua al cuidado de un familiar, por lo general la madre o suegra. Si estás pensando en esta alternativa es bueno que tengas en cuenta algunos aspectos para que resulte un arreglo positivo para todos.
En primer lugar, el familiar que hayas elegido debe comprometerse a cuidar a tu guagua y saber que tú estás yendo a tu trabajo y que no puedes faltar ante cualquier eventualidad. Por eso, esta persona debe tener una cierta disponibilidad horaria incluso si no es todos los días, ya que se pueden turnar entre tu mamá y tu suegra, por ejemplo. Pero lo más importante es que puedas depender de su responsabilidad en los horarios en que se ofrecieron.
Otro tema para que consideres es la edad y energía de tu pariente. Por lo general esto no tiene tanta importancia cuando tu guagua es pequeña ya que pasa buena parte del día comiendo y durmiendo. Igualmente, tienes que pensar si tu mamá o tu suegra lo pueden alzar de la cuna, cambiarlo, armar el cochecito, bajar los escalones si es necesario, etc. En el caso de que estés pensando en una hermana generalmente esto no es un problema.
Finalmente, el tema más espinoso. Es bueno que la persona que estés considerando esté dispuesta a aceptar las pautas que tú le indiques sobre el cuidado de tu guagua. Por supuesto que podrá sugerir alguna alternativa o comentar tus decisiones y es bueno que tú también estés dispuesta a escucharlas ya que tu familiar va a estar pasando mucho tiempo con tu guagua. Pero es necesario que también respete tus elecciones. Esto no siempre es fácil ya que tanto tu mamá como tu suegra, por ejemplo, han criado hijos y sienten que tienen autoridad por su experiencia.
Si tienes la posibilidad y estás segura de que no surgirán conflictos esta es una muy buena opción ¿Quién mejor que un familiar que adora a tu guagua para cuidarlo?