Interactuando con tu guagua.
"Supongo que soy un poco tonta", dice tímidamente una mamá de una guagua de seis semanas. "Sé que no puede entender una palabra de lo que digo, pero igual no puedo dejar de hablarle". Es verdad que las guaguas muy pequeñas no entienden las palabras, pero eso no significa que sea tonto hablarles. Mucho tiempo antes de que tu guagua entienda lo que le estás diciendo, disfrutará simplemente del sonido de tu voz.
Aquí te ofrecemos tres maneras sencillas para comenzar a estimular sus habilidades para la comunicación:
Sígue adelante -¡Elógialo!
Hablarle a tu guagua recién nacida le enseña lo que es realmente importante acerca de la comunicación social. Demuestra que lo que cuenta más que las palabras es el mensaje: "Te amo. Eres muy importante para mí".
Estudios han demostrado que los recién nacidos son más sensibles a voces de tonos más agudos, tal vez porque la guagua ha escuchado la voz de su mamá por meses desde que estaba creciendo en la guata. En todo caso, hablarle a tu guagua lo ayudará a aprender a relacionar tu voz con tu cara. Establece las bases para el fututo desarrollo de su lengua.
Así que sigue adelante. Cuéntale a tu guagua sobre el clima, el libro que estás leyendo, lo que tienes para el almuerzo, el nombre de los juguetes o lo que quieras. Tú estarás tendiendo las bases para buenas habilidades comunicativas. ¡Y nunca puedes comenzar demasiado temprano!
Escuchar y responder
Para el tiempo en el que la guagua tiene uno o dos meses, frecuentemente comienza a hacer algunos sonidos. Estos no serán los arrullos ni balbuceos de más adelante en su infancia, pero tampoco serán solo un llanto. Una guagua puede decir "ah" o "eh" o hacer sonidos con su lengua. Por más primitivos que estos sonidos sean, es el primer paso hacia el lenguaje. Los adultos le pueden responder imitando pequeños sonidos. ¡Antes de que te des cuenta pueden estar teniendo ya una pequeña "conversación"! Este es un juego fascinante para tu guagua, uno que alentará la comunicación contigo.
Cuando las guaguas están muy cansadas, muy hambrientas o muy molestas o inquietas para seguir socializando, ellos lo "dicen" llorando o rechazando tus esfuerzos para seguir comunicándote. Sé sensible a estas señales y pronto aprenderás el estilo propio de tu guagua.
Cualquier momento es el apropiado
Si sientes que tienes que reservar el hablar y jugar para "momentos especiales", puedes estar perdiendo muchas oportunidades de comunicarte con tu guagua. El mejor momento para charlar es cuando las guaguas están despiertas y alertas. Usualmente esto sucede cuando la estás bañando, cambiando o vistiendo. Estas no son sólo tareas necesarias, son ocasiones perfectas para socializar.
Mientras tu guagua está allí recostada, mirándote, le puedes hablar suavemente, hacerle cosquillitas en su guatita o simplemente inclinarte hacia ella y arrullarla. Algunos padres mantienen cerca juguetes coloridos para mostrarles a sus guaguas mientras la cambian o visten.