Estimulando la exploración de los objetos en guaguas con Síndrome de Down
En general, las guaguas adquieren una serie de habilidades motoras gruesas (control de la cabeza, voltearse, sentarse, gatear, etc.) antes de comenzar a explorar los objetos. Pero las guaguas con síndrome de Down a veces tardan más tiempo en controlar su cuerpo debido a su hipotonía (debilitamiento) muscular. Igualmente se puede comenzar a estimular la motricidad fina y la exploración de los objetos, que está ligada con el desarrollo cognitivo ya que a través de los objetos la guagua va tomando conciencia de si misma y de su entorno.
Aprendiendo a agarrar
Agarrar objetos es el primer paso para este desarrollo. Desde el nacimiento, la guagua por acto reflejo es capaz de agarrar objetos, a medida que crece este reflejo desaparece y la presión se hace voluntaria. Para ayudarlo en este proceso se le deben ofrecer constantemente objetos que llamen su atención y dejarlos a su alcance para que pueda agarrarlos, tocarlos y empujarlos. Es una buena idea dejarle juguetes que le resulten fáciles de agarrar, por ejemplo, sonajeros con mangos largos y delgados, juguetes que tengan colores vistosos o de diferentes texturas para también ir estimulando los demás sentidos. A medida que la guagua manipula los juguetes va asociando sus actos con una consecuencia, por ejemplo si mueve el sonajero, éste suena. Cantar canciones para que la guagua aplauda, o darle una pelota grande para que la sujete, lo ayudará a desarrollar la coordinación entre ambas manos y le permitirá una mejor exploración de los objetos.
Todo a la boca y todo al piso
Una forma de explorar los objetos es llevárselos a la boca, golpearlos y posteriormente tirarlos y buscarlos. La repetición de estas acciones es un modo de conocimiento de lo que ocurre con los objetos, y así es como la guagua va dándose cuenta de que los objetos no desaparecen. Esto desarrolla el concepto de permanencia de los objetos que es fundamental para el desarrollo cognitivo. Los bebés con síndrome de Down suelen querer sujetar los objetos por más tiempo, por lo que hay que reforzar y estimular la conducta de arrojar. Se puede arrojar un juguete al piso y que haga ruido al caer, de este modo se llamará la atención de la guagua y se le estimulará a repetirlo. También se debe jugar a darle un objeto y que lo devuelva, celebrando cada devolución para estimularlo a que suelte los objetos.
A las escondidas
El juego de taparse la cara y luego aparecer, ¿Dónde está mamá? ¡Acá está!, ¿Dónde está la guagua?¡Acá está! Es muy bueno para desarrollar el sentido de permanencia de los objetos. A medida que la guagua comprende el juego se lo puede variar y hacerlo más activo. Te puedes esconder y luego aparecer o esconder juguetes, siempre asegurándote que siguió el recorrido del juguete y vió adonde lo escondiste, para luego buscarlo juntos.