El andador es un asiento rodeado por una baranda y con base de ruedas. Permite colocar a tu guagua sentada y con los pies en el piso de modo que empujándose con las piernitas puede trasladarse. También hay modelos que convierten la baranda en una mesa con juguetes interactivos. Lo puede usar a partir de los 10 meses que es cuando comienzan a intentar caminar.
A pesar de parecer un juguete muy entretenido está comprobado que el andador, muy popular en generaciones pasadas, no estimula el proceso de caminar como se creía sino todo lo contrario, por eso es desaconsejado por la mayoría de los pediatras. El movimiento que realiza la guagua es solamente de las piernas y no permite que aprenda a sostener su cuerpo ni ejercita el sentido de equilibrio. Por lo tanto desarrolla un falso sentido de lo que es caminar. Esto también se observa en que la guagua se acostumbra a trasladarse con una velocidad irreal dada por las ruedas.
Por otro lado, los padres también creen que la guagua está segura dentro de su corralito andante y tienden a dejar de cuidarlo, lo que en ocasiones conduce a accidentes caseros. Canadá prohibió la venta e importación de los andadores y Australia sigue la misma iniciativa, debido a las lesiones reportadas en guaguas por este aparato. La mayoría de los accidentes ocurren cuando el andador se cae por las escaleras, se vuelca por una superficie despareja, cuando la guagua al estar erguido puede alcanzar estufas, elementos de muebles más altos o cajones con productos peligrosos y también cuando el hermanito hace saltar a la guagua en su andador o lo empuja como un juego.
El andador puede ser divertido y entretenido para tu guagua, mientras no lo uses como reemplazo para el aprendizaje de caminar, no deberías dejar que se transforme en un sostén necesario para su desplazamiento y tampoco dejar de cuidar a tu guagua cuando esté en él. Cuando necesites realizar otras actividades es más aconsejable que dejes a tu guagua en un ambiente seguro como un corral o simplemente en el piso, en un espacio delimitado y siempre al alcance de tu vista.
A pesar de todo, tu guagua puede tener un andador para jugar un ratito al día, en ese caso cuando lo compres o te lo regalen, asegúrate de que sea de reciente fabricación y que cuente con los controles de seguridad del fabricante.