Tu primer hijo y el parto del hermanito
Actualmente, algunas clínicas y casas de partos ofrecen la posibilidad de que no sólo el papá tenga alguna participación durante el parto, sino también de que el hermanito mayor pueda presenciarlo. Sin embargo, este es un tema polémico en el cual no hay consenso incluso entre los especialistas, y por lo tanto es una decisión que dependerá de cada familia y cada situación particular. Si estás pensando en la posibilidad, evaluá con tranquilidad y atención si en tu caso es posible y conveniente hacerlo o no.
En primer lugar, tené en cuenta que pensar en este tema sólo tiene sentido si tu primer hijo tiene una edad como para comprender de qué se trata la llegada al mundo de un bebé. Aunque tampoco hay consenso sobre la edad mínima, algunas parteras y psicólogos indican alrededor de los 3 años.
Los especialistas afirman que esta nueva modalidad tiene tanto ventajas como desventajas.
Ventajas
Entre los beneficios, indican que la presencia del hijo mayor en el proceso del nacimiento ayuda a disminuir la posible rivalidad con el bebé: se sentirá importante e incluido en la llegada de su hermanito, porque de alguna manera éste necesitó de él para nacer. Además, al acompañar de cerca los pasos de la mamá, no sentirá el choque que puede representar verla partir al hospital y regresar ya con el nuevo integrante de la familia. Si participa, se sentirá parte de una familia más unida que nunca.
Desventajas
Vas a necesitar un Plan B. Quizás al principio se muestre entusiasmado y participativo, pero llegado el momento desista o demuestre desinterés. Las reacciones dependen de cada niño en particular, pero el factor común es la necesidad de respetar sus deseos y necesidades, aceptando con comprensión sus posibles cambios de ánimo al respecto. No es conveniente, bajo ninguna circunstancia, obligarlo a hacer algo que no desea.
Por otra parte, para tomar la decisión de que tu hijito presencie el parto debés tomar en cuenta otros factores. Hay que recordar que para un niño el parto puede ser un momento difícil de comprender: quejidos, ruidos, la presencia del médico y sus asistentes, e inclusive actitudes en su madre y su padre que él desconoce pueden descolocarlo. Un bebé que acaba de nacer, además, seguramente no se parece en nada a la imagen que tu hijito conoce o espera. En caso de que el parto presente complicaciones inesperadas, podrían producirse situaciones que pueden asustar o sorprender negativamente a tu hijito, y todo en momentos en que ni vos ni tu pareja pueden prestarle atención y explicarle con detenimiento lo que sucede. También hay que contemplar la posibilidad de que, una vez nacido el bebé, vos y tu pareja estén completamente entregados a él, a mirarlo y darle la bienvenida, y que tu primer hijo se sienta fuera de lugar.
Si decidiste que en principio tu hijo presencie el parto, tené en cuenta prepararlo para la ocasión.