Tests de embarazo: su confiabilidad
Si tenés alguna sospecha de que estás embarazada lo mejor es que realices un análisis para comprobarlo. Los análisis son muy sencillos y se pueden efectuar en sangre u orina. En ambos casos, el análisis consiste en detectar la existencia de una hormona llamada Gonadotrofina coriónica humana (hCG), que es producida por tu cuerpo desde la fecundación.
Los test caseros
Se trata de unos sencillos dispositivos para analizar tu orina. Lo podés efectuar desde, aproximadamente, el segundo día de la falta de tu menstruación. Estos tests son muy fiables, siempre y cuando los uses en la forma correcta, por lo que es muy importante que leas atentamente las instrucciones y las sigas al pie de la letra.
Una vez realizado el test, podés obtener dos resultados:
-Si el test es positivo significa que estás embarazada ya que su fiabilidad es muy alta en estos casos.
-Si el resultado es negativo, pero vos seguís teniendo dudas al respecto, es recomendable que te vuelvas a realizar el test en unos días o lo consultes con tu médico. Es posible que al momento de realizarte el test hayas tenido una concentración menor de la detectable de la hormona hCG. Si te vuelve a dar negativo es probable que tus síntomas no correspondan a un embarazo.
Tests de laboratorio
Te podés realizar el mismo estudio de orina en un laboratorio clínico a partir de la primera semana de la concepción.
Por otra parte, tu ginecólogo seguramente te indicará una extracción de sangre para confirmar el embarazo. El análisis es sencillo y rápido y así como el de orina, consiste en detectar la presencia de la hormona hCG en sangre.
La ecografía
Otro método muy fiable es la ecografía. Ésta puede detectar al embrión recién entre la quinta y la séptima semana desde la fecha de tu último período La ecografía además será útil en el seguimiento de tu embarazo y en la determinación más precisa de la etapa en la que estás.