Síntomas psicológicos del embarazo
Durante el embarazo, no es sólo tu cuerpo el que se prepara para los cambios que comenzarán con la llegada de tu bebé: toda vos ha comenzado un proceso muy movilizante, y por eso también atravesarás una transformación progresiva que notarás, especialmente, en lo psicológico.
Son momentos en que tus procesos afectivos se tornan más complejos y ricos, aunque quizás esos cambios puedan llegar a sorprenderte a vos misma. Es muy habitual que el embarazo se convierta en un tiempo no sólo de espera activa sino también de reflexión: ¿cuál es la imagen que tenés de vos misma?, ¿cuál es tu modelo de madre?, ¿y de padre?
Además de las oscilaciones hormonales y anímicas, notarás que tendrás diferentes preocupaciones y soluciones para esas nuevas preguntas a medida que transites el embarazo. Tal vez sin notarlo busques más contención, distintas maneras de sentirte protegida en estos meses en que todo empieza a perfilarse de una manera totalmente nueva. Los antojos, por ejemplo, aun cuando muchas veces sean una demanda del cuerpo, pueden ser una manera de reclamar atención y apoyo a tu pareja, aunque no lo sientas así.
Primer Trimestre
Suele ser la etapa del primer gran impacto: la confirmación y el anuncio del embarazo, con su despliegue de novedades y primeras incertidumbres. Se trata, ante todo, de un tiempo en el que aún cuesta hacerse a la idea de que se está formando una personita, por lo que la preocupación más habitual se refiere a la continuidad y normalidad del embarazo, y a la posibilidad de adaptación a los desafíos que todo esto te irá presentando.
Segundo Trimestre
Tu bebé dice presente: se forma la placenta, no sentís una somnolencia tan imperiosa, la panza comienza a notarse, empezás a notar con claridad sus movimientos y su presencia, lo que te lleva a pensar con insistencia en su salud y a dejar aflorar tus temores al respecto. Es muy común que en esta etapa las futuras mamás se angustien y reflexionen con frecuencia sobre su capacidad y la de su pareja para engendrar un bebé sano y feliz, pero no olvides que eso es algo sobre lo que tenés posibilidad de acción: cumplí con los controles pre natales, seguí la rutina de consultas profesionales y despejá todas tus dudas. En estos meses también comienza otro proceso intenso: el de comprobar los cambios que van operándose en tu cuerpo, y aprender a aceptarlos. Es muy importante que no te disgustes con tu nueva imagen corporal, y que la vivas como una manera distinta y única de ser vos, y comprendas que tu pareja está a tu lado, acompañándote y encontrándote una belleza diferente.
Tercer Trimestre
Se vuelve especialísimo y conmovedor por la inminencia del parto. Aunque por un lado sentís ansiedad por conocer finalmente a tu hijo, también es completamente natural que sientas una cierta angustia por los nuevos cambios que experimentará tu cuerpo, por la pérdida de sensaciones a las que ya te habías habituado, y por lo que el nacimiento del bebé tiene de separación de vos. Por todas estas cosas, y claro que también por el aumento de peso que llega a su punto culminante, es muy probable que en el último tiempo tengas dificultades para conciliar el sueño, sumadas a una preocupación creciente por vos misma.