Las sillas ajustables son aquellas en las que podés cambiar la altura de su asiento adaptándola a tus necesidades y las de tu bebé.
Uno de sus principales beneficios es que al regularla podés cambiar sus niveles a medida que tu bebé crece. Por ejemplo, cuando él ya es más grande podés retirarle la bandeja y colocarla a la altura de la mesa para que comparta el momento de la comida con toda la familia de una manera más directa. Al tener una altura ajustable la podés adaptar a cualquier modelo de mesa.
Está opción también te pude resultar muy práctica en lo personal, ya que la podés colocar a la altura que te resulte más cómoda a vos para darle su comida: si estás parada vigilando algo en la cocina, podés ponerla en posición alta para no tener que agacharte, y si estás sentada en una silla, la ponés en una posición más baja. De esa manera evitás frecuentes dolores de espalda.
Regulándola en su posición más baja, esta silla puede usarse como bebesit: tu bebé puede dibujar sobre la bandeja, mirar cuentos, jugar con autitos, siempre seguro en su sillita.
Considerando el uso intenso que tendrá es importante que prestes atención al material en el que está construida y la calidad de su sistema de ajuste: sus trabas no deben desgastarse fácilmente. Además, es recomendable que el apoya pies también se pueda regular al igual que el asiento, así tu bebé estará más cómodo.