Aquí te ofrecemos algunos consejos prácticos para ayudarte a recuperar tu apariencia física previa al embarazo. Como suele decirse, "tomátelo con calma, no sucederá de un día para otro…"
Ejercicio
Generalmente, desde los primeros días luego del parto podés comenzar a realizar ejercicios suaves. Pero siempre consultalo con tu médico: si tuviste una cesárea seguramente te recomendará esperar de 4 a 6 semanas para comenzar a hacer ejercicios. Si tuviste algún desgarro o te han hecho la episiotomía posiblemente te desaconseje ejercicios de estiramiento hasta tanto hayas cicatrizado.
Con la aprobación de tu médico, intentá crearte el hábito de hacer algo que te tonifique los músculos ya sea recostada en la cama o bien en una silla.
Recordá la importancia de los músculos de la zona pélvica baja. Fortaleciéndolos ayudarás a prevenir la incontinencia.
Tonificá tus músculos abdominales contrayéndolos al momento de espirar y mantenelos tensionados por unos pocos segundos. Relajate y repetí el ejercicio tantas veces como te sea posible.
También podés prevenir o reducir la hinchazón de pies o tobillos, simplemente moviendo tus pies hacia arriba y hacia abajo como si estuvieras pedaleando.
Comenzá despacio, incluso 5 minutos por día pueden ser beneficiosos en los primeros días. Aumentá hasta 30 minutos de caminata rápida 5 días a la semana. Pero si sentís cualquier tipo de dolor o sensación de mareo, suspendé la caminata hasta que te sientas segura de poder volver a casa y hablá con tu médico sobre esto.
Una buena opción es salir con el cochecito: hacés ejercicio y paseás a tu bebé.
Yoga y Pilates
Muchas clases de Yoga y Pilates están diseñadas para mujeres que han dado a luz recientemente. Ambas actividades son muy recomendables, pero asegurate de comentarle a tu instructor que recién has tenido un bebé, ya que podrá sugerir modificar ejercicios para vos.