Protusión de la lengua en bebés con Síndrome de Down
La protusión de la lengua, o la lengua afuera, es uno de los rasgos que suelen darse como característicos de los bebés con síndrome de Down. No todos los bebés presentan esta característica, pero de aparecer, es importante saber que es parte del desarrollo inicial. La estabilidad de la cavidad oral, dependerá de la estabilidad del cuello y los hombros que a su vez dependen de la estabilidad en el tronco y pelvis. Una vez que la mandíbula es estable se puede desarrollar el control de la lengua y los movimientos de los labios y una mayor sensibilidad y entonces el niño va a ser más conciente del lugar natural que debe ocupar la lengua dentro de la boca.
En ocasiones, la protusión se extiende por más tiempo por diversos motivos. Puede deberse a problemas en las vías respiratorias en caso de que existan adenoides o amígdalas grandes o infecciones en las vías respiratorias como consecuencia de infecciones en el oído medio, tan frecuentes en los bebés con síndrome de Down.
Recomendaciones
Para ayudar a tu bebé a reducir la protusión, cuando su causa sea de desarrollo motriz, te damos algunas ideas:
Es importante aumentar la sensibilidad oral y facial, para a partir de allí aumentar el tono muscular. Cuando le hagas masaje en el cuerpo, incluí la cara. Acaricia el cuello, la frente, la mejilla, la boca. Es importante que el bebé vaya sintiendo cada parte. También hazlo con diferentes texturas (una toalla, un paño suave, con algo fresco como una crema o con algo tibio) para que experimente distintas sensaciones.
Otra actividad es jugar con él frente al espejo, por ejemplo sonriendo exageradamente, y luego pasando al beso. También puedes hacer burbujas de jabón con una pajita, soplar pelotitas de algodón sobre una mesa o apagar velas. Todos estos juegos estarán estimulando el dominio de los labios.
Para mejorar los movimientos de la lengua, el mejor ejercicio es la alimentación sólida. Allí lo ayudarás ejerciendo una pequeña presión sobre la lengua cuando le deposites la comida. Posteriormente colocá la comida en los laterales, sobre los dientes, para estimular los movimientos laterales de la lengua y la masticación.