Consejos para manejar los celos antes del parto
El primer paso es el más importante: se trata de prevenir situaciones difíciles, preparando a tu hijo mayor antes de la llegada del hermanito. Lo peor que puedes hacer es no hablar con él de lo que significan los cambios en tu cuerpo, la panza que crece, el clima que acompaña a todo embarazo.
Fotos
Una gran herramienta son las fotos que tengas de cuando estabas embarazada de él, y de sus primeros meses: así podrás ir mostrándole cómo fue esperarlo y recibirlo, y podrá comprender lo similar de la situación tanto como sentirse parte del crecimiento de la familia.
Comunicándose con su hermanito
A partir del quinto o sexto mes de embarazo, cuando la panza se nota con más claridad, incentívalo a comunicarse con su hermanito: que le hable a la panza, le cante, le haga escuchar música. Así él también empezará a esperarlo.
Calidad de tiempo
Por ocupada que estés, es importante dedicarle tiempo cada día; quizás no pueda ser la misma cantidad que hasta antes del embarazo, pero definitivamente debe ser de la misma calidad: tu hijo notará si estás totalmente dedicada a él en esos momentos o si estás distraída.
Transformaciones en el hogar
Si es necesario hacer cambios en la casa, o inclusive mudarse, porque la familia crece con la guagua, es recomendable hacerlo antes del nacimiento, para que el mayorcito no asocie tantos cambios fuertes con la llegada de su hermano. Mientras vayan preparando la habitación de la guagua, hazlo participar: pídele su opinión, incentívalo a colaborar en la elección de colores, adornos, o porqué no en la ubicación de algunos elementos. En caso de que, al menos de momento, él vaya a tener que compartir la habitación con la guagua, será muy positivo que se sienta tenido en cuenta. Pero si es posible, tal vez sea mejor que mantenga su propia habitación, para que su rutina de sueño no sea abruptamente trastocada por los ritmos de una guagua.
El momento del parto
Cuando llegue el momento del parto y salgas rumbo al hospital, despídete de tu hijo, explícale que volverás pronto porque vas a dar a luz a su hermanito. Cuando sea posible, llámalo desde el hospital para ir contándole cómo va todo y procura que tu pareja o alguien de la familia lo lleve a visitarte para verte y conocer finalmente a la guagua.
La clave de todo cuanto hagas, antes y después del nacimiento del bebé, está en fomentar la autoestima de tu hijo, en ayudarlo a tener una seguridad tal que lo induzca a ser autosuficiente. Todo esto, además, lo incentivará a crear su propia manera de ser hermano mayor y a desarrollar un buen vínculo con la guagua.