¿Cambios de ánimo o depresión?
De acuerdo con investigaciones internacionales, alrededor del 10% de las mujeres embarazadas, especialmente entre las 6 y las 10 semanas de gestación, sufren una depresión particular que mucho tiene que ver con la reacción ante ese cuerpo que comienza a cambiar con vistas al parto y el nacimiento. La mitad de las mujeres que atraviesan esa depresión durante el tienen importantes posibilidades de sufrir luego depresión post-parto, pero esa vulnerabilidad se reduce significativamente si se recurre a una ayuda profesional terapéutica durante la gestación.
¿Cómo diferenciar simples cambios de ánimo de una posible depresión?
Básicamente, por los síntomas y su persistencia. Si empezás a notar que tenés dificultades para dormir o trastornos del sueño, que experimentás trastornos relacionados con la comida y los hábitos alimenticios (no sentís apetito en absoluto, o bien comés sin control), o que los cambios de humor son demasiado acentuados y persisten por más de dos semanas, es un buen momento para consultarlo con tu médico. Tené en cuenta que estos problemas emocionales no sólo pueden afectarte a vos, sino que, en caso de no ser tratados, pueden afectar a tu bebé y aumentar el riesgo de parto prematuro.