Muchas son las versiones de la conocida canción Aserrín, aserrán ¡Pobres los maderos, siempre piden pan y no les dan! ¿Quién no cantó esta canción alguna vez? Los maderos están esperando que otra vez la cantemos. Cántala con tu bebé, se divertirán, rán, rán.
Aserrín, aserrán
Aserrín, aserrán,
los maderos
de San Juan
piden pan,
no les dan;
piden queso,
les dan hueso
que se atora
en el pescuezo;
y se echan
a llorar,
en el quicio*
del zahuán;
riqui,
riqui,
riqui,
¡ran!
*Quicio: Parte de las puertas o ventanas en que entra el espigón del quicial, y en que se mueve y gira.