El llanto del deambulador
¿Por qué lloran los deambuladores? Es una muy buena pregunta. Cuando tu bebé crece y pasa a ser un deambulador muchas cosas lo harán llorar, dependiendo de cuánto haya podido dormir, si tiene hambre o está malhumorado. A veces cualquier cosa puede provocarles el llanto. Quizás se siente frustrado porque quiere hacer algo que no puede…o que no le permitís hacer. Es mejor intentar manejar el problema con tiempo antes de perder el control de la situación. Ofrecerle una alternativa o distracción puede calmar su llanto y ayudarlo a pensar en otra cosa sin escándalo.
Tratá de no descuidar sus sentimientos ya que para tu niño son muy reales. Está aprendiendo a sobrellevar diferentes situaciones y necesita tu ayuda para hacerlo.
Puede que tenga rabietas. Los berrinches pueden fastidiarte y hacerte enojar. Pero pensá en lo difícil que debe ser para un niño atravesar esta etapa.
Los sentimientos de tu deambulador
Entre el año y los dos años de edad, tratar de encontrarle sentido al mundo puede ser abrumador. Se desarrollan sentimientos muy fuertes pero todavía no se tienen las palabras para expresarlos. Las otras personas son más grandes y fuertes y pueden hacerte hacer cosas que vos no querés, como no dejarte dibujar en las paredes con el marcador permanente. Todos los días suceden cosas que no comprendés y que todavía no tenés la habilidad para enfrentar. Podés entender que en esas circunstancias te sentirías un poco fuera de control.
Cuando se es un deambulador, es posible querer algo mucho, y a veces se lo puede tener y otras veces no. O quizás quieras tocar algo o jugar con algo que parece interesante pero los demás no te permitirán hacerlo. Esconderán esa cosa interesante y sin embargo, vos sos lo suficientemente grande como para saber que esa cosa interesante todavía existe.
Desde el punto de vista de un niño, el mundo es por momentos un lugar enorme y muy impactante y alguna que otra vez será demasiado para él. Perderá el control, no podrá dejar de gritar, de chillar, de patear y de pelear. Y mamá y papá se enfrentan a una rabieta completa. Si la situación ha llegado a este punto, aquí te damos algunas sugerencias sobre que hacer:
- Mantenete tranquila mientras tu niño tiene la rabieta
- Asegurate de que tu niño esté seguro y quitá cualquier objeto que pueda lastimarlo.
- Tratá de ignorarlo lo más posible.
- Acaricialo y abrazalo cuando se haya calmado y asegurale que lo querés.
- Nunca cedas ante una rabieta. Si dijiste que no, debés mantener tu decisión.