¡Bienvenido bebé!
El gran día llegó después de nueve meses de ansiosa espera; finalmente tienes a tu bebé en brazos, instalado en casa y aprendiendo los primeros pasos en este mundo. A partir de este momento tu vida no va a ser la misma, ser padres es una dulce tarea y una experiencia para atesorar.
Probablemente te preparaste mucho para este momento, preguntaste a médicos, familiares, amigos y conocidos del trabajo, todo para sentirte segura, para estar lista y recibir a tu pequeño bebé. Tienes la teoría, llegó la hora de ponerla en práctica. Es muy normal que aún así tengas muchas dudas. Tranquila, tienes todo lo que necesitas para darle una dulce bienvenida y seguramente será la experiencia compartida entre tú y tu hijo, el lugar donde juntos aprenderán este nuevo camino.
El aspecto de tu bebé es lo primero que puede llamarte la atención: su piel es de un rojo oscuro, la cabeza alargada en forma de cono, sobre todo si tuviste trabajo de parto durante muchas horas (esta forma es por el paso a través del canal del parto tan estrecho), los ojos están hinchados y la nariz está un poco aplastada luego del parto. El cabello es suave, oscuro y muy finito (se llama lanugo). Mucha gente dice que todos los recién nacidos son iguales, pero para ti, ¡tu bebé es único! De todas maneras, en un par de semanas su aspecto variará y comenzarán a aclararse sus facciones.
El cabello empieza a caerse cuando el pequeño tiene aproximadamente un mes de edad. Varía de acuerdo al bebé: algunos lo pierden en forma gradual y lenta, otros lo pierden más rápido y quedan pelados durante un tiempo. El cabello permanente aparece hacia el sexto mes, y será diferente en color y textura al de su nacimiento.
Tu bebé seguramente luce una barriguita prominente y tiene el resto del cordón umbilical que debe secarse y caerse en 5 a 15 días, aproximadamente. Algunos médicos recomiendan pasarle algún alcohol para mantenerlo desinfectado.
Es importante tener en cuenta además que los bebés pierden aproximadamente un 10 % de su peso de nacimiento entre los 7 y los 12 días ya que se liberan de los líquidos y secreciones que necesitaban en el útero.
Por último, vas a notar los genitales raros: si es mujercita, los labios pueden estar hinchados debido al paso de hormonas femeninas a través de la placenta; si es varón, puede tener el escroto muy grande, porque se suele llenar de un líquido claro que penetra en él durante el proceso del parto.
La hinchazón de las niñas desaparece aproximadamente entre la segunda y cuarta semana. En el caso de los niños, también lleva algunas semanas hasta que luzcan normales. Además, son comunes las erecciones, esto significa que la vejiga está completa. Todo esto es un signo de salud y que los nervios que van al pene están en buen estado.
Aparte de las cuestiones físicas, tu bebé en esta semana no va a ser muy expresivo y gran parte del tiempo estará durmiendo (algunos especialistas dicen que sólo está despierto el 10% del tiempo); incluso vas a tener que despertarlo muchas veces para amamantarlo o cambiarle los pañales.
No hay que dejar que gane la ansiedad, en algunas semanas ya vas a poder interactuar más tiempo con él. Por el momento, aprovecha a hacerle muchos cariños y a tenerlo mucho tiempo en contacto con tu piel. Los bebés reaccionan intensamente al tacto, si siente tu piel lo ayudas a crecer, ya que libera hormonas de crecimiento.