Mentalizándote para dejar a tu bebé
Si aún faltan algunas semanas, pero tu licencia por maternidad está por finalizar, es bueno que vayas preparándote para dejar a tu bebé al cuidado de otros.
Es normal que te sientas angustiada o con culpa. Posiblemente tengas miedo que tu bebé sufra tu ausencia o que no se adapte a esta nueva situación. Una buena idea para este momento es que hables con tus amigas u otras mamás que ya hayan pasado por esta experiencia. Ellas podrán contarte cómo la vivieron, cómo superaron el miedo y seguramente tendrán algunos consejos o pequeños truquitos para contarte. Además de tus amistades, actualmente existen clubes de madres con hijos pequeños que se juntan en reuniones y también muchos foros en internet donde se intercambian vivencias e información útil.
Otra tarea importante en esta etapa es tener una conversación profunda con tu pareja. Hablar sobre cómo se siente él con respecto a tu vuelta al trabajo, cuál será su rol en el proceso de adaptación, etc. Es muy importante que ambos estén comprometidos en el esfuerzo y que tú te sientas tranquila y contenida.
Si todavía no tienes niñera, este es un buen momento para empezar a buscarla. Es una tarea que lleva tiempo y requiere de especial atención: no olvides que será la persona que va a estar con tu bebé varias horas al día. Es recomendable que tengas en cuenta que será necesario hacer una adaptación con ella para que conozca tu casa, las necesidades de tu bebé y cómo debería manejarse frente a un imprevisto.
Lo mismo sucede en el caso de que hayas elegido una guardería. Es mejor que comiences a buscar con tiempo antes de que regreses a tus tareas laborales así puedes estar más tranquila al comenzar nuevamente tu trabajo.
Si en cambio tu opción es dejar a tu hijo al cuidado de alguno de tus familiares, sería bueno que pasen juntos algunas horas al día e incluso, cuando ya le hayas explicado todo lo que creas necesario, dejes unas horas al pequeñito con esa persona, ya sea tu mamá, tu suegra, tus hermanos o quien decidas para que vayan aprendiendo y acostumbrándose a estar solos. Una cosa es pasar a visitarlo, otra bien distinta es ocuparse de todas las necesidades de tu bebé.
Prepararse para el regreso al trabajo es un trabajo en sí mismo. Pero no te desesperes ¡vas a ver que todo saldrá bien!