¿Levantar al recién nacido de la cuna o no?: esa es la cuestión
¿Puedes imaginar como se sienten los astronautas cuando regresan del espacio y deben caminar como los demás mortales que sufren la ley de gravedad? Bueno, así de extraño, o más, se siente tu bebé. Mientras estuvo dentro del útero se acostumbró a estar sostenido por la musculatura uterina. Sin saberlo le dabas un auténtico abrazo contenedor con el interior de tu cuerpo. Y así es que tu bebé, como los astronautas, está acostumbrado a flotar en absoluta ingravidez.
En el momento en que nació, experimentó la gravedad de la Tierra por primera vez en su vida. A esto se debe que muchas veces, mientras duerme, presente un natural reflejo de sobresalto, que se observa con un sacudón en el cuerpecito y en sus brazos que se levantan como buscando la estabilidad perdida. En estas situaciones necesita ser sostenido y contenido por el regazo y los brazos de sus padres. Esta es la mejor manera de contrarrestar esta desagradable sensación que irá perdiendo poco a poco, tal como los astronautas cuando regresan del espacio.
Es por esto que muchos pediatras recomiendan calmar el bebé en los brazos. Si bien lo ideal es que se duerma siempre en su cama, los tres primeros meses no hay mas reglas que la necesidad de que se adecue a esta nueva tierra donde las reglas no son las que aprendió durante aquellos felices días en que tú misma fuiste su única casa.