Si te sientes con mucho cansancio no deberías preocuparte ya que este es un síntoma muy frecuente, sobre todo en los primeros meses del embarazo, y está vinculado a los altos niveles de hormonas (progesterona). Además, a medida que tu bebé va creciendo dentro de ti, tu cuerpo va necesitando más energía, lo que te produce esta sensación de fatiga.
Otros factores que también influyen son las náuseas y vómitos, que pueden alterar el funcionamiento normal de tu cuerpo, como también la falta de sueño o tener que levantarte repetidamente durante la noche para ir al baño, lo que impide un descanso correcto, además del estrés, la falta de ejercicio, etc.
Es recomendable que en esta etapa te tomes todo con mayor tranquilidad. No trabajes horas extras, toma pequeños descansos durante el día, duerme un par de horas más a la noche y acepta toda la ayuda que puedas, tanto en las labores de la casa como en lo profesional. Consume una dieta saludable y, aunque te parezca raro, realiza alguna actividad física.
Una gran fatiga también podría ser un síntoma de la anemia o fiebre, o en algunos casos de enfermedades hepáticas. Por este motivo, si te sientes muy cansada o también tienes otros síntomas, siempre es bueno que tengas cuidado y lo consultes con tu médico.