El moisés es una muy buena opción si quieres tener al bebé en tu habitación durante sus primeros meses y no tienes mucho espacio, pero recuerda que sólo podrás utilizarlo durante los tres o cuatro primeros meses, dependiendo de su tamaño.
Las medidas mínimas usuales son de 80cm x 20cm. Es importarte que tenga un fondo bien rígido, fuerte y que esté bien sujeto para que soporte el peso del bebé, sobre todo cuando va creciendo. Las rueditas pueden ser prácticas para cambiarlo de lugar. Este es el principal beneficio del moisés: por su tamaño puedes moverlo fácilmente de una habitación a otra de la casa, lo que te permite estar atenta a tu bebé mientras realizas tus actividades cotidianas.
Hay varios modelos en el mercado. Los más comunes son los de mimbre: consisten básicamente en una canasta con manijas colocada sobre una base. Este moisés es muy práctico ya que puedes usar sólo la parte de la canasta cuando salen de paseo, pero tienes que poner mucha atención a que no haya ninguna astillita. Los más antiguos, en cambio, suelen ser de hierro.
Generalmente traen incorporado una barra donde colocar el toldillo para proteger a tu bebé de los insectos. Habitualmente es de malla, lo que no dificulta la visión del bebé ni el paso del aire.
Cualquiera que elijas es importante que esté acolchado en su interior, para evitar que el bebé se golpee con sus bordes. Tradicionalmente, las abuelas se reservaban la tarea de "vestir" el moisés. Si tienes esta opción, es muy lindo, ya que tu bebé tendrá un moisés único y elaborado con mucho amor.